Piedra
El apellido Piedra (o su variante familiar de la Piedra) es un linaje histórico de indudable origen toponímico, de gran antigüedad y hondas raíces caballerescas en la Península Ibérica.
Nació de forma independiente en varios focos del norte de España como un microtopónimo. Se asignaba originalmente a las familias cuya casa solariega, vivienda o heredad estaba situada junto a una gran peña característica, o bien procedían de alguna de las múltiples localidades llamadas Piedra. Los caballeros e infanzones de estos solares adoptaron el término como apellido hereditario para señalar su origen y la firmeza de su casa.
Los genealogistas coinciden en que una de las casas solares más antiguas e ilustres radicó en las montañas de Asturias y en el norte de Burgos (Castilla). Desde estas zonas de montaña, los caballeros de este linaje participaron activamente en las campañas de la Reconquista, expandiendo el apellido hacia el sur (La Mancha y Andalucía).
Coexistió un tronco aragonés de gran antigüedad, muy vinculado históricamente al Real Monasterio de Piedra (Zaragoza), donde el apellido gozó de un gran prestigio local.
Debido a la existencia de diversas casas que probaron su nobleza, hidalguía y limpieza de sangre ante las Reales Chancillerías de Valladolid y Granada para gozar de los privilegios nobiliarios, el apellido cuenta con varios blasones registrados.
Armas

En campo de oro, una piedra de sinople cargada de dos corazones de plata y surmontada de dos cabezas de moros degolladas, con sus rodetes o turbantes. Al lado izquierdo de la piedra, un oso de sable empinado a ella.
Dichas armas constan en Limpias y en el solar de Arria-Jáuregui, del barrio de Bizquerre, del concejo de Ajánguiz (Vizcaya).

Otros ponen el campo de plata, el oso de sable y orla con el lema: "Sola su virtud se entiende. Fuerza agena ni le toca ni le ofende".

Los de las Encartaciones de Vizcaya, según Estanislao J. de Labayru, usan: En campo de oro, una piedra de sinople en el centro acompañada de dos cabezas de moro en la parte superior, una enfrente de otra, ensangrentadas; abajo de aquella dos panelas de plata, enfrentadas.

Los radicados en Balsera, del concejo de Luarca (Asturias), según Vicente de Cadenas, usan: En campo de gules, tres fajas, ondeadas, de azur, perfiladas de plata.

Otros: En campo de oro, una piedra, de sinople, surmontada de dos cabezas de moro, ensangrentadas, en punta, dos panelas, de plata, también ensangrentadas.

Los radicados en Barcelona y Badalona (Barcelona), según Vicente de Cadenas, traen: En campo de azur, trece bezantes, de oro, puestos en palos de cuatro, cinco y cuatro.

Otros: En campo de plata, una fuente, de azur, sobre terrasa, de sinople.

Otros: En campo de azur, una mano, de carnación, con tres espigas, de oro.


