Pilares
El apellido Pilares es una variante en plural del apellido Pilar. Es un apellido de carácter principalmente toponímico y arquitectónico, con una presencia histórica muy definida y linajes nobles bien documentados en la península ibérica.
Hacía referencia a personas o familias que residían cerca de un lugar caracterizado por la presencia de columnas, monumentos antiguos con pilastras, o bien junto a varios pilares de agua (fuentes y abrevaderos públicos). Al consolidarse el nombre del lugar (Los Pilares) como designación familiar, pasó a ser el apellido de sus habitantes.
En la tradición medieval, el pilar o la columna simbolizaba la firmeza, la rectitud y la constancia, cualidades que a menudo se buscaba asociar a la reputación de un linaje.
Se documentan casas solariegas de este apellido en las regiones históricas de Castilla (especialmente en zonas orientales y manchegas) y en Extremadura. Desde estas regiones, caballeros de este nombre participaron en el proceso de Reconquista hacia el sur peninsular.
El apellido echó raíces profundas en el sur, especialmente en las provincias de Sevilla, Huelva y Córdoba. Varias ramas de este linaje probaron su nobleza e hidalguía en la Real Chancillería de Granada en diferentes épocas.
Con la colonización del continente americano, el apellido se extendió por diversos países. Destaca especialmente su fuerte arraigo e importancia histórica en el Perú, donde familias de este apellido se establecieron desde el periodo virreinal (con notable presencia en Cusco y Lima).
Armas

En campo de plata, dos linces, de su color, puestos en palo.

Otros: En campo de plata, un oso, alzado, de sable.


