Prado
El apellido Prado (registrado históricamente también en sus variantes pluralizadas o compuestas como Prados, del Prado o Prado de la Mata) es uno de los linajes más ilustres, antiguos y de mayor rancio abolengo de la historia nobiliaria de la península ibérica. Se trata de un apellido de origen toponímico cuya cuna primordial y tronco matriz se localiza en las montañas del Reino de León, desde donde sus caballeros participaron activamente en la Reconquista, expandiendo sus casas solariegas por toda Galicia, ambas Castillas, Extremadura, Andalucía y, posteriormente, el continente americano.
El tronco primordial y los casales solariegos más antiguos de esta estirpe florecieron documentados en la Merindad de Valdetuéjar, perteneciente al partido judicial de Riaño, en la provincia de León. Los caballeros fijosdalgos de este linaje adoptaron por apellido regular el nombre de sus ricas heredades y praderas fluviales, erigiendo el histórico Palacio de los Prado (Señores de Valdetuéjar), un monumental centro del poder feudal en la montaña leonesa. Desde este foco, se desgajaron ramas muy tempranas que fundaron solares de igual importancia en Galicia (Lugo y Orense) y en Castilla la Vieja (Palencia y Valladolid).
A lo largo de los siglos, la importancia militar y política de este linaje le hizo acreedor de numerosas mercedes reales. Entre los títulos vinculados a las distintas ramas de la casa de Prado destacan el Marquesado de Prado (concedido en 1625 por Felipe IV), el Marquesado de Acapulco, la Soberana Orden de Malta, y numerosas baronías y condados. Sus miembros ejercieron como virreyes, embajadores, corregidores y adelantados mayores de la Corona.
Para certificar su rancio abolengo, centenares de caballeros de las ramas de León, Galicia, Extremadura y Andalucía ingresaron secularmente en las prestigiosas Órdenes Militares de Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa. Asimismo, litigaron y probaron su condición de hidalgos de sangre con absoluta regularidad ante la Sala de los Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid y de la Real Chancillería de Granada, salvaguardando intactas sus prerrogativas estamentales exentas.
Armas
Las de la casa asturiano-leonesa: En campo de oro, un león rampante de sable.
Dichas armas traen los de Berceo y San Millán de la Cogolla (La Rioja), pasados a Chile en el siglo XVI, según Vicente de Cadenas.
Son varios los heraldistas que afirman que ese león es "gritado", en lo que sin duda hay error, porque "gritado" es un término propio del blasón que solo se aplica al animal que está cogido o apresado entre lazos o redes, y esta forma no corresponde al león de ese escudo.
Algunas ramas dimanadas de dicha casa modificaron los esmaltes poniendo: En campo de sinople, un león rampante de sable, perfilado de oro y coronado del mismo metal.
Otras pintaron el campo de plata y el león de sable, salpicado de oro y coronado de este metal.
Escriben algunos tratadistas que en León y Castilla usaron también los Prado estas armas: Escudo partido: 1º, en campo de oro, un león rampante de sable, y 2º, en campo de plata, un pino de sinople y junto a su tronco una doncella.
Este segundo cuartel recuerda la leyenda a que hemos aludido en los comienzos de este trabajo y parece ser que luego lo suprimieron.
Los Prado de las casas de Galicia usaron los dos primeros blasones que quedan descritos y dibujados, excepto los del lugar y pazo de Buin, pues en los expedientes de pruebas de los Caballeros de la Orden de Alcántara, Roque y Baltasar de Prado y Ulloa, se dice que sus armas eran: En campo de plata, un árbol de sinople y un león de sable empinado a su tronco.
Los de Galicia, según Oxea-Cadaval, usan: En campo de sinople, un león rampante, de sable, y sobre prado de sinople con flores de gules.
Los de Galicia, según Oxea-Cadaval, usan: En campo de sinople, un león rampante, de sable coronado, y sobre prado de sinople con flores de gules.
Otros de Galicia: En campo de sinople, un castillo de plata con flores de gules.
La casa solariega del lugar de Meruelo y la del valle de Soba (Cantabria), ostentaban: La primera: En campo de sinople, el león rampante de sable, perfilado y coronado de oro, y bordura lisa de gules.
La segunda: "Un león grande en pie y no parece que el dicho escudo tenga más cuartel ni orla". Así se dice en los expedientes de los Caballeros de la Orden de Alcántara, Pedro y José Toribio Sáinz de Prado y sin duda se trata del mismo blasón de la casa del lugar de Meruelo sin la bordura.
En el barrio de La Cistierna, del concejo de San Juan y valle de Soba, constan en una piedra armera: En campo de plata, un león de sable, linguado y gritado de oro.
Los de La Rioja y su rama de Chile traían el escudo primeramente descrito, o sea: En campo de oro, el león rampante de sable.
Este blasón y también el que ofrece la variante de ser el campo de sinople y el león rampante de sable perfilado de oro y coronado de este metal, son los que más generalmente usaron las familias Prado no solo en Asturias, Galicia, León, Castilla, Santander y La Rioja, sino también en Andalucía y Extremadura.
Los de Cataluña, según Francisco de Alós de Fontcuberta, usan: En campo de plata, un león rampante de sable, membrado y armado de gules, corona de oro.
Otros de Cataluña, según Francisco de Alós de Fontcuberta, traen: En campo de oro, un león de sable, rampante, membrado y armado de gules. Bordura de lo mismo (gules), cargada de trece bezantes de oro.
Los de León, según Francisco Fernández de Béthencourt, usan: En campo de sinople, un león de sable coronado de oro, lampasado de gules, fajado de oro. Bordura de plata cargada en letras de sable del lema: "Et si oportuerit me mori tecum non te negabo".
En el lugar de Prio, del valle de Val de San Vicente (Cantabria), constan en una piedra armera: En campo de oro, un león de sable gritado de oro.
Los del lugar de Herada, del valle de Soba (Cantabria), traen: Escudo partido: 1º, un castillo con una espada grande encima, al perecer en campo de azur; orla con seis eses grandes y seis estrellas pequeñas, y 2º, un árbol que parece un roble grande o cagiga con bellotas.
Otros: En campo de gules, una torre de plata, de la que pende una granada del mismo metal. Saliendo de los costados de la torre, dos brazos de plata. Bordura de azur con seis calderas de oro.
Otros: En campo de oro, dos peces grandes puestos en palo y con escamas de gules. Bordura de plata con este lema en letras de sable: "Amo la verdura del prado".
Otros: En campo de plata, una garra de león, de gules.
Otros: En campo de gules, cinco torres, de plata, puestas en aspa.


