Quesada
El apellido Quesada es un linaje noble de origen toponímico de un rancio abolengo y con un protagonismo histórico capital en la historia de Jaén y en las campañas militares de la Reconquista andaluza durante el siglo XIII.
El origen del apellido se localiza de manera unánime e inequívoca en la histórica villa de Quesada, un municipio situado en la actual provincia de Jaén (Andalucía), en el entorno de la Sierra de Cazorla.
La plaza fortificada de Quesada estuvo en la frontera entre los reinos cristianos y el Reino Nazarí de Granada, cambiando de manos varias veces. Fue conquistada definitivamente en el siglo XIII por las huestes del rey Fernando III el Santo.
Los caballeros de la alta nobleza castellano-leonesa que participaron en su toma y posterior defensa, o aquellos hidalgos que recibieron tierras en el posterior repartimiento real, adoptaron el nombre de la villa reconquistada como apellido familiar ("de Quesada") para denotar su señorío y linaje.
Desde su foco primigenio en Jaén, la familia Quesada fundó prósperas casas solariegas e hidalgas en Baeza, Úbeda, Córdoba, Sevilla y Granada. En el siglo XV, miembros de este linaje se asentaron en las Islas Canarias (siendo claves en la conquista de Tenerife y Gran Canaria), desde donde el apellido daría el salto a América Latina en los siglos posteriores.
Los Quesada pertenecieron a los estamentos más elevados de la nobleza media y alta de Castilla y Andalucía. Miembros de este linaje probaron su nobleza y limpieza de sangre en centenares de ocasiones para ingresar en las Órdenes Militares (Santiago, Calatrava, Alcántara y Carlos III) y ante las Reales Chancillerías.
En la Real Chancillería de Granada se custodian decenas de pleitos de hidalguía ganados por los Quesada de Jaén y Córdoba para certificar sus privilegios feudales y exenciones fiscales.
Con el paso de los siglos, la Corona premió los servicios de esta estirpe otorgándoles diversos títulos de nobleza, entre los que destacan el Condado de Gavia (concedido en 1680), el Marquesado de Villagarcía y el Condado de Quesada.
Armas

Los de Quesada (Jaén), pasados a Cuba, según Vicente de Cadenas, traen: Las armas antiguas y puras del linaje son: En campo de gules, cuatro palos de plata, cargado cada uno de seis armiños de sable, puestos dos, uno, dos y uno.

Los de Jaén, según Francisco Fernández de Béthencourt, traen: En campo de gules, cuatro palos de plata, cargado cada uno de tres armiños de sable, que eran las que correspondían al linaje de Gudiel.

Otros añaden al anterior escudo: En punta de azur y un león de oro pasante y la bordura de gules y ocho aspas de oro.

Los Quesada de las ciudades de Jaén, Úbeda, Los Palmas y Tenerife, trajeron: En campo de plata, ocho calderos de sable puestos en dos palos vueltos hacia abajo.

Los de Canarias usan: Escudo partido: 1º, en campo de gules, cuatro palos de plata, cargado cada uno de seis armiños de sable, puestos dos, uno, dos y uno, y 2º, en campo de oro, ocho calderas de sable, puestas hacia abajo y en dos palos.

Otros: Escudo partido: 1º, en campo de gules, cuatro palos de plata, cargado cada uno de seis armiños de sable, puestos dos, uno, dos y uno, y 2º, en campo de oro, diez calderas de sable, puestas en dos palos.

Otros: En campo de plata, un león rampante, de gules, coronado, de oro.

Otros: En campo de azur, media luna de plata.

Otros: En campo de gules, seis armiños de sable.


