Rabasa, Rabassa
El apellido Rabasa (registrado históricamente también bajo las grafías Rabassa, Rabaça o la variante normativizada catalana Rabassa) es un linaje noble de origen toponímico y descriptivo catalán. Goza de una notable antigüedad, hidalguía y un arraigo histórico muy profundo en el arco mediterráneo de la península ibérica, habiendo tenido un papel capital en la conquista y repoblación del Reino de Valencia y las Islas Baleares durante la Baja Edad Media bajo la Corona de Aragón.
Los registros documentales más antiguas sitúan las casas solariegas primigenias en el Principado de Cataluña, con focos de gran relevancia en las provincias de Barcelona (comarcas del Penedès y el Bages, zonas de fuerte tradición vitivinícola) y Gerona. Sus miembros figuraron en los fogatges (censos) medievales como propietarios libres y ciudadanos honrados.
Caballeros de este tronco pasaron a servir a Jaime I el Conquistador en las campañas del siglo XIII, fundando ramas nobles de inmenso poder político y financiero en el Reino de Valencia. La unión de este linaje con el de Perellós dio origen en los siglos posteriores a la ilustre casa de los Rabassa de Perellós, quienes ostentaron el título de Marqueses de Dos Aguas. Su opulencia y estatus quedaron inmortalizados en el célebre Palacio del Marqués de Dos Aguas en la ciudad de Valencia, una de las joyas del barroco español.
El apellido se asentó también tempranamente en el Reino de Mallorca tras su conquista, donde miembros de la familia ejercieron como jurados de la ciudad y el reino, integrando el estamento noble insular.
Armas

En campo de oro una rabassa o tronco de árbol seco, de sinople, arrancado. Así las describe mosén Jaime Febrer.

Bover acrecienta este escudo con una bordura de sable, y dice que así se ven en una sepultura de esta familia, año 1655, bajo las gradas del altar mayor de la iglesia de San Francisco, en Palma de Mallorca.

Según Miguel de Salazar: En campo de plata una rabassa o tronco de árbol seco, de sinople, arrancado. Bordura de azur, con cuatro alas de oro y cuatro de plata, y entre ellas las letras de esta palabra: “Perrella”.

Según Cadenas traen: En azur, cinco fajas ondeadas, de plata.

Según Pedro Costa, algunos Rabasa usaron estas armas: En campo de azur, una rabassa o tronco de árbol seco, de plata, arrancado. Bordura almenada del mismo metal.


