Rada

Versión de impresión

El apellido Rada es un linaje noble de una extraordinaria antigüedad, rancia solera heráldica y un impacto histórico crucial en el norte peninsular. Se trata de un apellido de naturaleza estrictamente toponímica (nacido a partir del nombre de un lugar) que cuenta con sus dos cunas matrices más potentes, independientes y de mayor abolengo en el Reino de Navarra y en el Señorío de Vizcaya (Cantabria/País Vasco).

Procede directamente de la histórica villa y fortaleza de Rada, situada en la merindad de Olite (Navarra). En la lengua romance medieval, el término rada alude a una "llanura pequeña" o "meseta", mientras que bajo la etimología éuskara se asocia a erada, relacionado con helechales o zonas de vegetación específica.

De forma independiente, nació en el Voto (Cantabria), colindante con el Señorío de Vizcaya, donde existe el barrio y la ría de Rada. En el castellano antiguo y la náutica, una rada es una "bahía o ensenada natural" donde las naves pueden anclar abrigadas de los vientos, derivando del latín radere (lugar limpio o despejado).

El tronco navarro fue uno de los doce linajes de Ricoshombres (la alta nobleza nativa) que asistían al rey de Navarra en las Cortes. Su poder militar era tal que su fortaleza principal, el Recinto Amurallado de Rada, constituía un enclave estratégico medieval fundamental hasta su destrucción en el siglo XV durante las guerras civiles navarras entre beamonteses y agramonteses.

Rodrigo Jiménez de Rada (c. 1170–1247) es la figura cumbre y más universal del apellido. Nacido en Puente la Reina (Navarra), fue un insigne eclesiástico, estadista, historiador y Arzobispo de Toledo. Fue el gran consejero del rey Fernando III el Santo y el principal impulsor de la cruzada cristiana que culminó en la histórica Batalla de Las Navas de Tolosa (1212), donde él mismo combatió en primera línea, elevando el prestigio del apellido a cotas legendarias.

Durante los siglos XVI al XVIII, miembros de las casas de Rada de Navarra, Cantabria, País Vasco y Aragón probaron repetidamente su hidalguía y limpieza de sangre ante la Real Chancillería de Valladolid y las Juntas Generales, gozando de la exención total de pagar tributos ordinarios y el derecho a portar sus armas.


Armas

Escudo de armas

En campo de plata, una torre, de azur, donjonada y con una bandera en su homenaje.

Escudo de armas

Las primitivas, según los hermanos García Carraffa, fueron: En campo de oro, una cruz flordelisada, de sinople.

Escudo de armas

Algunos autores afirman que la cruz flordelisada de sinople es hincada, o sea con el brazo vertical afilado en su extremidad inferior, como para hincarlo en el suelo.

Escudo de armas

Los de Rada (Cantabria): En campo de azur, una torre de plata, sobre una peña, de la que sale una fuente, cuyo chorro de agua cae en una caldera de dos asas; y una encina junto a la torre, con dos lebreles de plata, manchados de sable, atados a la encina uno a cada lado. Bordura de gules, con ocho veneras de oro.

Escudo de armas

Otros de Cantabria: Escudo partido. 1º, de oro, con una cruz floreteada, de gules, y 2º, de plata, con un árbol de gules, con dos lobos de sable; medio cortado de sinople, con una torre de plata, con homenaje.

Escudo de armas

Los de Navarra: En campo de oro, una cruz floreteada y vacía, de gules.

Escudo de armas

Los de Tauste y Uncastillo, ambas en la provincia de Zaragoza (Aragón): En campo de oro, una cruz flordelisada de gules.

Escudo de armas

Los de Perarrúa y Graus ambas provincia de Huesca (Aragón): En campo de oro, ocho tortillos (roeles) de gules.

Escudo de armas

Los de Pamplona: Escudos cuartelado por una cruz estrecha de sable: 1º y 4º, de oro, con una cruz flordelisada, de sinople, 2º, y 3º, de oro, con un rastrillo de azur.