Rocavertí, Rocabertí
El apellido Rocavertí (grafiado normativamente en la antroponimia catalana moderna como Rocabertí) constituye uno de los linajes feudales más grandiosos, antiguos e influyentes de la historia político-militar de la Corona de Aragón. En la sistemática de tu registro, clasifica formalmente como un toponímico mayor de origen defensivo y fortificado, cuyo tronco primigenio ostentó la dignidad de vizcondes y se entroncó de manera directa con las casas reales de Aragón, Sicilia y Nápoles.
El origen del linaje se circunscribe a un punto geográfico estratégico e inexpugnable que controlaba los pasos fronterizos: El Castillo de Rocabertí (La Junquera, Gerona), asentado sobre un abrupto pico rocoso en la comarca del Alto Ampurdán, fue el solar primitivo de la estirpe. Desde esta atalaya, los primeros vizcondes dominaban los Pirineos y la llanura ampurdanesa.
Debido a su inmenso poder político, el apellido fundó baronías y posesiones en Peralada, Vilademuls y extendió ramas hacia el Reino de Mallorca, el Reino de Valencia y Cerdeña, siguiendo las líneas de expansión naval y militar de los monarcas aragoneses.
Los primeros testimonios documentales datan del siglo X, vinculados estrechamente a los condes de Ampurias y de Barcelona. Jofre de Rocabertí consta en las crónicas liderando huestes en las expediciones occitanas.
A diferencia de la hidalguía de base, los Rocavertí formaban parte de los ricoshombres de natura de la Corona de Aragón, el estrato más alto de los hijosdalgo militares. Ejercieron los cargos de Almirantes de la Flota Real, Embajadores ante la Santa Sede y Virreyes de Mallorca y Valencia. El linaje se mantuvo en la primera línea de la defensa de los fueros e instituciones del Principado, destacando sus intervenciones en las cortes aragonesas donde gozaban del privilegio de votar en el estamento noble.
Mosén Jaime Febrer cita en sus "Trovas" que los Rocabertí fueron Señores del estado de Perelada desde tiempo inmemorial, "aun antes de haber Condes de Barcelona, sin conocer ni pagar feudo en todo su distrito", y cita a Hugo de Rocabertí, Señor absoluto de Perelada, que sirvió al Rey aragonés Don Jaime I "el Conquistador", de quien era pariente muy cercano, en la conquista de Valencia.
Armas
Las primitivas del linaje: En campo de oro, siete roques de ajedrez de azur; puestos en situación de palo, tres en el centro del campo y dos en cada flanco. Vistas en un capitel del siglo XII en la iglesia de Santa María de Estany, de la provincia de Barcelona.
Armas que traían los Rocabertí en el siglo XIII: En campo de gules, dos palos de oro, cargado cada uno de tres roques de azur. Vistas en el sarcófago del Arzobispo Ramón de Rocabertí, en la Catedral de Tarragona, y en el portal de la iglesia de La Junquera.
Ese escudo aparece acrecentado en el mismo siglo XIII y muy generalizado en el XIV, con esta organización: En campo de gules, tres palos de oro cargado cada uno de tres roques de azur.
Así lo usaron en aquellos tiempos los Rocabertí, señores del estado de Perelada. Dichas armas usaba el citado Pedro de Rocabertí y de Montcada, Noble de Girona y Barón de Cabrenys. Dichas armas constan en la capilla de San Pablo de la Catedral de Girona. Estas armas traen los de Sant Mori de La Junquera y los de Mallorca.
Mosén Jaime Febrer se lo asigna a Hugo de Rocabertí, Señor absoluto de Perelada, que ayudó Rey aragonés Don Jaime I en la conquista de Valencia. Pero citado cronista lo modifica diciendo que el color de los roques es el sable. El mismo blasón, con los esmaltes mencionados anteriormente, está en la sepultura de los Rocabertí, que data del año 1307, en la iglesia del pueblo de Vilamuls (Girona), y en una capilla de la Catedral de Girona. Es, sin duda, el que más generalizó entre las diversas ramas del linaje y el único que muchos autores recogen y describen como correspondiente a los Rocabertí. Algunos heraldistas aumentan a cuatro los palos de ese escudo, cargado cada uno de tres roques, pero tal aumento lo creemos equivocado.
En un sello de B. Pons y Dalmau de Rocabertí, de los años de 1440 y 1448, que se conserva en el Archivo Municipal de Barcelona, figuran estas armas: Escudo partido: 1º, en campo de oro, dos palos de gules, y 2º, en campo de oro, un roque de azur.
En otro sello de Berenguer de Rocabertí, que data del año 1534 y que igualmente se guarda en el Archivo Municipal de Barcelona, aparece este nuevo escudo de Rocabertí: Escudo partido: 1º, en campo de azur, dos flores de lis de oro, puestas en situación de palo, y 2º, en campo de gules, dos palos de oro, cargado cada uno de tres roques de azur.
En la labra heráldica de la sepultura de Juana de Rocabertí y de Erill y de su esposo el Doncel Pedro de Vilagut, Barón de Sant Morí, en la iglesia de Sant Morí; y en las labras heráldicas del Castillo de Perelada, palacios de los Barones de Montbuy en Granollers y sepulturas de los Vizcondes de Rocabertí en las iglesias de Vilademuls, Castelló de Ampurias, Catedral de Girona y Peralada, constan: En campo de gules, tres palos de oro, cargado cada uno de tres roques de azur, embellidos de gules.
Los de Barcelona usan: En campo de oro, cuatro palos de gules con nueve roques, de azur.
Otros Rocaberti: En campo de plata, cuatro roques, de gules, colocados 1, 2, 1; en jefe dos palos recortados, de gules.
Arxiu Ferrer i Pié. Barcelona.


