Rosillos, Rocillo, Rosillo
El apellido Rosillos es un apellido de origen descriptivo o apodístico (derivado de un apodo o característica física), de una frecuencia baja, catalogado en genealogía como un apellido minoritario y muy interesante por su evolución lingüística. Tiene un arraigo histórico notable en las regiones de Castilla y Andalucía, desde donde se expandió hacia América Latina.
Tradicionalmente, el término rosillo (o roano) designa al caballo o animal cuyo pelaje está compuesto de pelos blancos, tintos y negros mezclados, lo que le da un aspecto grisáceo con reflejos rojizos o rosados.
Nació en la Baja Edad Media (siglos XIV y XV). Se aplicaba originalmente como un apodo para identificar a una persona que tenía el cabello de un tono rubio rojizo, una barba pelirroja mezclada con canas, o bien una tez muy sonrosada ("el rosillo"). Con el paso de las generaciones, el plural Rosillos se fijó para designar a los miembros de la familia o descendientes del hombre que portaba dicho apodo.
Aunque nació como un apellido de origen popular ligado a un rasgo físico, varias ramas del linaje alcanzaron la prosperidad y el estamento de la hidalguía de sangre en la submeseta sur y el sur peninsular.
Se documentan familias Rosillos asentadas de forma estable desde los siglos XVI y XVII en zonas de La Mancha (Ciudad Real, Toledo) y en el Reino de Jaén y Córdoba.
Miembros de este apellido comparecieron ante la Real Chancillería de Granada (el tribunal que gestionaba los pleitos de hidalguía al sur del río Tajo) para certificar su limpieza de sangre y nobleza, lo que les eximía de pagar los impuestos civiles destinados a los pecheros (el pueblo llano) y les permitía acceder a cargos concejiles.
El apellido cruzó el Atlántico en las corrientes migratorias de los siglos XVII y XVIII, estableciendo ramas familiares que se asentaron con fuerza en el Virreinato de la Nueva España (México) y en el área del Ecuador y Perú.
Armas
En campo de oro, una panela de sinople entre seis rosas de gules. Bordura de gules con ocho sotueres de oro.
Los de Laredo, traen: En campo de azur, una cruz de Alcántara de sinople, perfilada de oro, rodeada de cinco estrellas, de plata, y en la punta del escudo, una rueda, de oro.
Los de origen castellano, radicados en Burgos, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de plata, un águila volante, de sable, con pico y las garras, de oro.
Los de las Montañas de Burgos traen: En campo de plata, un águila volante, de sable, con pico y las garras, de oro. Bordura de gules, con ocho aspas de oro.
Los radicados en Torreperogil (Jaén), según Vicente de Cadenas, usan: En campo de plata, un rastrillo, de sable.
Otros: En campo de plata, tres veneras, de gules, puestas en faja y en jefe.
Los de Zaragoza usan: En campo de gules, un sol radiante de oro.


