Rubí, Robí
El apellido Rubí (registrado históricamente también bajo las grafías Rubí, Rubí de Bracamonte o en su variante catalana Rubí) es un linaje noble, de gran antigüedad y de origen toponímico. El Foco Castellano (Ávila): Se originó a partir de la histórica localidad de Rubí de Bracamonte (en la provincia de Valladolid, históricamente muy ligada a la comunidad de villa y tierra de Ávila). El Foco Catalán (Barcelona): Procede de la villa y actual ciudad de Rubí, situada en la comarca del Vallès Occidental (provincia de Barcelona).
Goza de una enorme solera en la península ibérica, con dos focos históricos de hidalguía sumamente poderosos y completamente independientes: uno radicado en la Corona de Castilla (vinculado a la provincia de Ávila) y otro en la Corona de Aragón (vinculado a Cataluña y las Islas Baleares).
Los Rubí del solar de Barcelona se expandieron con fuerza. Miembros de este linaje pasaron a la conquista y repoblación del Reino de Mallorca en el siglo XIII. En el siglo XVII, el rey Carlos II concedió el título de Marqués de Rubí a Vicenç de Rubí y de Sabater, célebre militar. El título pasó más tarde a la familia Pignatelli. Un miembro destacado de esta línea fue el Marqués de Rubí, quien en el siglo XVIII realizó una histórica inspección militar de los presidios y fronteras de la Nueva España (actuales México y sur de EE. UU.).
Cita mossén Jaime Febrer, en sus Trovas a Pedro Rubí, natural de Girona y vecino de Valencia muy querido por el rey don Pedro (Pedro III de Aragón), que conocía su desinterés, sin tener nada propio, pues sus haberes los repartía entre los soldados. Era natural de Gerona y habitaba en Valencia. Poseía a Serratella y Ferrig, añadiendo la benignidad del Rey en pago de sus servicios y pericia en el arte de la guerra, de que tenía mucha experiencia, parte de las tierras del término de Canet. Dejó descendientes en Valencia.
Se registran miembros de este linaje entre los pobladores del Reino de Valencia en Almussafes en 1237-1239, Peñíscola en 1248-1251, Valencia en 1354-1373 y Alzira en 1399.
Los Rubí de la zona de Ávila y Valladolid probaron repetidamente su nobleza y limpieza de sangre ante la Real Chancillería de Valladolid. Desde el siglo XVI, pasaron al Nuevo Mundo, estableciéndose con gran fortuna en Honduras, México, Cuba y el área andina, donde sus descendientes ocuparon cargos de corregidores, alcaldes y oficiales de la Real Armada.
Armas

En campo de oro, un águila de sable, con el pecho cargado de un escudete de plata, con un león rampante, de gules.
Así están esculpidas en la capilla de la familia Rubí en la iglesia de San Odón y San Marçal de Puigcerdá.
Estas mismas armas utilizaron los Rubí de Barcelona.

El caballero Pedro Rubí, natural de Girona y vecino de Valencia, citado por mossén Jaime Febrer, traía: Es campo de azur, un anillo de oro, y engarzado en él un rubí.

Los Rubí de Mallorca: Escudo cortado: 1º, de plata, con un sol de gules con los rayos de oro, y 2º, de oro, y en punta ondas de azur y plata, sobre el todo una banda de gules cargada de tres estrellas de plata.

Otros de Cataluña: De oro, un águila de sable, con las alas extendidas y bajas, picada, membrada y uñada de oro, cargada de un escudete de plata, con un león rampante de gules.

Otros, según Cadenas: En sinople, dos torres, de oro, puestas en faja.

Otros de Cataluña: De azur, tres cuadros de gules con marcos de oro puestos en triángulo.

Otros, según Segarra, traen: De plata, un león de gules, que sostiene una flor de lis de gules en su mano derecha.


