Rucoba

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El apellido Rucoba es un linaje noble de gran antigüedad y abolengo en España. Se trata de un apellido de origen toponímico y descriptivo que cuenta con una trayectoria histórica impecable y una cuna geográfica absoluta situada en el norte peninsular, concretamente en la comunidad autónoma de Cantabria.

El apellido procede de una evolución fonética y contracción de la expresión descriptiva "Roca Cueva" o "Roca Cobada" (en romance antiguo, Ruca-cova o Rocha-coba).

En la Montaña de Cantabria, la voz coba o cova hace referencia directa a una cueva u oquedad natural. Por lo tanto, el término describía un paraje caracterizado por un accidente geográfico muy concreto: una gran peña, farallón o elevación rocosa que presentaba una cueva o un abrigo natural en su estructura.

Nació en la Alta Edad Media (siglos XI y XII). Se aplicó originalmente para identificar a los caballeros e infanzones cuya torre de defensa, palacio o casa solariega estaba edificada junto a dicha roca con cueva o en un paraje conocido formalmente bajo ese nombre.

Puede ser un apellido toponímico y proceder del barrio de Rucoba, de la villa de Limpias, y en la villa de Laredo.

Las crónicas heráldicas y los registros eclesiásticos más antiguos sitúan las casas solares matrices de este linaje en la zona oriental de Cantabria, con un arraigo espectacular en la comarca de Trasmiera y municipios costeros limítrofes. Desde este foco, el apellido se extendió hacia las Encartaciones (Vizcaya) y el norte de Burgos.

Al tratarse de un linaje de probada hidalguía de sangre, miembros de las distintas casas de Rucoba comparecieron ante la Sala de los Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid para certificar su nobleza cuando se trasladaban a vivir fuera de su región original, garantizando así mantener sus privilegios fiscales y el derecho a portar armas.

En la historia cultural de España, el apellido cuenta con una enorme relevancia gracias a la figura de Joaquín Rucoba (1844-1919), uno de los arquitectos más célebres de finales del siglo XIX y principios del XX. De origen cántabro, dejó una huella imborrable en la arquitectura nacional al diseñar monumentos tan emblemáticos como el Teatro Arriaga en Bilbao, el Mercado de Atarazanas y la Plaza de Toros de la Malagueta en Málaga, o la Casa Consistorial de Bilbao.


Armas

Escudo de armas

En campo de oro, un león rampante de su color, gritado de oro.

Escudo de armas

En la casa de los Condes de Limpias, de la villa de Limpias (Cantabria), consta en una piedra armera: En campo de sinople, un árbol al natural arrancado, y sobre él perchada un ave. Bordura cargada de ocho sotueres.

Escudo de armas

Otros: En campo de gules, tres llaves, de oro, puestas en palo.

Escudo de armas

Los de Laredo usan: Escudo tronchado por una banda de dragantes.