Ródenas
El apellido Ródenas (o Rodenas) es un linaje netamente toponímico de origen aragonés, cuya trayectoria histórica está íntimamente ligada a la Reconquista y a la posterior repoblación de la zona oriental de la península ibérica, especialmente en la Comunidad Valenciana, Murcia y Castilla-La Mancha.
El apellido procede directamente del topónimo Ródenas, una histórica villa de la provincia de Teruel (Aragón), perteneciente a la comarca de la Sierra de Albarracín.
El término lingüístico hace referencia a la ródena o rodeno, una piedra arenisca de un característico color rojizo muy abundante en dicha zona geográfica (el paisaje de los pinares de Rodeno es muy célebre en Teruel). Los caballeros originarios de esta villa o de sus inmediaciones tomaron el nombre del lugar como apellido al dispersarse por otros territorios.
Desde su solar original en la Sierra de Albarracín, el apellido se extendió hacia el sur siguiendo las líneas de avance cristiano bajomedievales: el Reino de Valencia es una de las zonas con mayor arraigo histórico. Ramas procedentes de Teruel pasaron a la repoblación de tierras valencianas, quedando documentadas desde los siglos XIV y XV en localidades de Castellón y Valencia.
El apellido experimentó una notable difusión en la provincia de Albacete (con núcleos muy importantes en Hellín y Tobarra) y en la Región de Murcia, donde diversas ramas se establecieron y alcanzaron una sólida posición social y económica.
A lo largo de los siglos, los Ródenas probaron su nobleza y limpieza de sangre en repetidas ocasiones para acceder a cargos de la Santa Inquisición, órdenes militares y para el reconocimiento de su hidalguía en las Reales Chancillerías (especialmente en la de Granada, dada su jurisdicción sobre Albacete y Murcia).
En el ámbito aragonés y valenciano, miembros de este linaje figuraron en los estamentos de ciudadanos honrados y caballeros, vinculados al gobierno municipal y a la posesión de tierras.
Armas

En campo de azur, un grifo rampante, de oro acompañado de seis bezantes, de plata.
Algunos usan el lema "Mis vasallos Ródenas me ayudaron a conquistar el mundo con la sangre de sus venas", concedido por el rey Alfonso VIII en la batalla de Baeza en reconocimiento a su arrojo en la lid.

Otros traen: En campo de sinople, una reja de arado, de plata.


