Salvadores, Salvador
El apellido Salvador es un linaje clásico de la Península Ibérica que funciona tanto como apellido patronímico/antroponímico (derivado de un nombre propio) como toponímico y devocional. Goza de una enorme implantación en la Corona de Aragón (Cataluña, Valencia y Aragón), así como en Castilla, León y Portugal.
Tuvo un arraigo sobresaliente en el Principado de Cataluña, el Reino de Valencia y el Reino de Aragón. Miembros de este linaje figuran en los primeros llibres de repartiment (libros de reparto) tras las reconquistas de Valencia y Mallorca por parte de Jaime I.
Mosén Jaime Febrer cita en sus “Trovas”, a Valencia pasó desde Soria, para servir al Rey aragonés Don Jaime I en la conquista de aquel reino, Pedro Salvador, y de él escribe: "Según las ejecutorias que ha presentado, desciende este Pedro Salvador de una de las doce casas que en la ciudad de Soria tienen para el gobierno de ella. Como valeroso soldado hizo eterno su nombre y apellido sirviendo en Valencia, Xàtiva, Alcoi y Moixent. Fue muy experimentado en ardides de guerra. Pobló en el lugar de Agullent", en Valencia. Dejó allí descendencia.
También cita Mosén Jaime Febrer a otro Pedro Salvador, natural de Vich y añade: "Era caballero hacendado y vino como hombre de honor a la conquista de Valencia con gente de a caballo. Peleó a la vista del Rey D. Pedro (D. Pedro III de Aragón) contra el moro Aben-Bacor, dando a conocer su valor y su sangre y de él se valía el Rey para sus operaciones. En premio de su hazaña, goza la heredad de un, moro de Sierra)".
Se documentan importantes casas solares en las provincias de Soria, Burgos, Valladolid y Palencia, desde donde se extendieron hacia el sur peninsular.
Numerosos miembros de las distintas casas de Salvador probaron su condición de hidalgos de sangre e infanzones ante la Real Chancillería de Valladolid, la Real Chancillería de Granada y en la Real Audiencia de Aragón.
El apellido se expandió tempranamente por toda Hispanoamérica (con especial presencia en México, Colombia, Argentina y Ecuador) y por Portugal y Brasil (bajo la forma equivalente Salvado o Salvador).
Armas
En campo de oro, un águila de sable.
Los de la ciudad de Soria usan: En campo de gules, una luna creciente o luneta, colocada en el centro y ocupándolo en su totalidad, en posición de vuelta, tres estrellas de azur, puestas en jefe, y otras cinco colocadas en forma de cruz.
El caballero Pedro Salvador (mencionado por Mosén Jaime Febrer), que desde la ciudad de Soria pasó a la conquista de Valencia, usaba: En campo de plata, un águila de sable, y bordura de azur con ocho sotueres de oro.
El segundo Pedro Salvador, que también menciona Mosén Jaime Febrer, y que desde la ciudad de Vich, donde había nacido, marchó a la conquista de Valencia, traía: En campo de azur, un creciente de plata entre seis estrellas de oro, tres en cada flanco.
Esos dos escudos continuaron usándolos los respectivos descendientes de ambos caballeros en Valencia.
Las armas que Garma y Durán atribuye a la casa de Salvador, de Vilafranca del Penedès (Barcelona), son éstas: En campo de azur, un manzano de su color, frutado de oro y terrasado de sinople. En el jefe, en letras de plata, la palabra "Salvador".
Otros, en Cataluña, trajeron: En campo de gules, una faja de oro, acompañada de tres estrellas del mismo metal, dos en lo alto y una en lo bajo. Así se ven en la sepultura de Francisco Salvador, que data del año 1407, en el claustro de la catedral de Girona.
En un sello de los Salvador, que se conserva en el Archivo Municipal de Barcelona y que data del año 1457, figura este nuevo blasón. En campo de azur, seis bezantes de oro, puestos en dos palos.
Otros de Barcelona: En campo de gules, una banda de oro, acompañada de dos estrellas de oro (en la capilla de La Transfiguración del claustro de la catedral).
Los originarios y radicados en Barcelona, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de oro, siete estrellas de ocho puntas, de azur, puestas dos, tres y dos, en faja.
Los de Valmadrid (Zaragoza) usan: En campo de oro, una carrasca de sinople, resaltada de un jabalí pasante de sable.
Los originarios de Aragón, que pasaron a Soria, según Diego de Soto y Aguilar, usan: En campo de oro, un águila, de sable. Bordura de gules con ocho castillos de oro.
Los de Camarillas (Teruel) y Fuendetodos (Zaragoza), según Juan del Corral, traen: En campo de oro, un águila de sable, coronada de oro, tendida, volante y rampante.
Otros, según Gregorio García Ciprés, usan: En campo de oro, un águila de sable explayada y coronada.
Los de Belchite (Huesca) traen: En campo de gules, un león de plata.
Los de origen castellano, radicados en Madrid, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de sinople, dos tijeras de esquilo, de oro, puestas en faja.
Los radicados en Palencia, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de sinople, dos manos, de carnación. Jefe de oro, con una cruz, de gules.
Los radicados en Madrid, según Vicente de Cadenas, ostentan: En campo de oro, una cadena, de azur, puesta en banda.
Los radicados en Calella, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de sinople, una cruz, de oro, recortada.
Otros: Escudo escacado de azur y oro.
Otros: En campo de plata, una encina terrasada de sinople y un jabalí de sable pasante al tronco del árbol.
Otros: En campo de azur, un manzano de su color, frutado de oro y terrasado de sinople. Los Salvadores, originarios de Granada, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de sinople, tres granadas, de oro, rajadas de gules y puestas en banda.
Algunos Salvadores: En campo de plata, un vuelo, de gules.


