Savall, Saball
El apellido Saball es un linaje noble de origen toponímico de gran antigüedad y hondo arraigo en la historia nobiliaria de la Corona de Aragón, con su cuna y solar primordial localizado con absoluta precisión en el Principado de Cataluña, desde donde sus caballeros se proyectaron con enorme relieve hacia el Reino de Valencia, las Islas Baleares, ambas Castillas y, posteriormente, hacia todo el continente americano.
Proviene directamente del nombre de antiguas heredades, caseríos o parajes menores medievales denominados Saball, con especial relevancia histórica en las comarcas del interior de Cataluña (como el Vallès, Osona o las comarcas tarraconenses). El topónimo está íntimamente ligado a núcleos históricos como Sant Llorenç Savall (en el Vallès Occidental). Los caballeros fijosdalgos que ostentaban el dominio jurisdiccional o vecindad foral en estos casales adoptaron el nombre de la localidad por apellido familiar hereditario para certificar la legitimidad de su origen y el rancio abolengo de su estirpe.
Durante la Edad Media, miembros de la casa de Saball participaron activamente en las milicias reales para las campañas de expansión territorial y pacificación de las marcas fronterizas. En los censos históricos de los siglos XIV y XV, constan varones de este linaje inscritos en el Brazo Noble de las Cortes del Principado de Cataluña, disfrutando de las preeminencias e inmunidades fiscales propias de los caballeros y hombres de paraje.
Coincidiendo con los procesos de repoblación, distintas líneas del linaje pasaron al Reino de Valencia y a Mallorca, donde sus miembros ejercieron tareas de gobernanza local en los concejos como jurados, justicia ordinaria y regidores por el estado noble. Durante la Edad Moderna, al trasladar sus líneas hacia la Corte, probaron con éxito su nobleza y limpieza de sangre ante los tribunales competentes de la Real Audiencia y las Órdenes Militares.
Armas
Según Vicente de Cadenas, traen: En campo de plata, una banda, de gules, atravesada, de una espada, de oro, encabada, de sable.
En la capilla del Pilar de la iglesia de Santa María del Mar, en Barcelona, se ven las siguientes: 1º y 4º, de oro, con una banda de gules, y 2º y 3º, también de oro, con un ciervo pasante, de azur.
Data este escudo de año 1385.
Otros Savall, según García Carraffa, traen: En campo de azur, un caballo, de plata, empinado, con bridas y montura de gules.
Otros Savall, según García Carraffa, traen: En campo de oro, un árbol, de sinople, arrancado, y acostado su tronco de dos flores de lis, de gules.
Otros Savall, según García Carraffa, usan: En campo de plata, cuatro roeles, de sable, puestos en dos palos.
Otros Savall, según García Carraffa, ostentan: En campo de oro, una banda de gules; bordura componada de oro y gules de dieciséis piezas, ocho de cada esmalte.
Los Savall, según Martí de Riquer, traen: Escudo cuartelado, 1º y 4º, de oro, dos ciervos, de azur, y 2º y 3º, de gules, una banda, de oro.
Otros Savall, según Ferran de Sagarra, traen: En campo de oro, un collado con dos cumbres iguales, arboladas, de sinople.
Otros Savall, según Ferran de Sagarra, traen: En campo de oro, dos montes, sumados de una mata, de sinople.
Otros Savall, según Ferran de Sagarra, traen: En campo de oro, dos montes, el de la siniestra más alto que el otro, sumados de una mata, de sinople; acompañados en la parte siniestra del jefe de una estrella, de azur.
Los Savall de Cerdeña, según José Gramunt, traen: En campo de oro, un collado, de dos cumbres iguales, de sinople.
Los Savall, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de azur, un caballo, de plata, con silla y guarniciones de gules, galopando.
Los Zavall de Barcelona, según Francisco Xavier de Garma: En campo de azur, un caballo espantado de plata y enjaezado de gules, con hebillaje de oro.
Los Zavall, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de azur, un caballo, de plata, con montura, de gules.


