Sendino
El apellido Sendino es un ilustre y antiguo linaje de origen antroponímico y patronímico de rancio abolengo en el ámbito hispánico. Su trayectoria histórica se desarrolla de forma preclara y casi exclusiva en los territorios de la cuenca del Duero, con su cuna y solar original situados en el antiguo Reino de León.
El apellido procede de la fosilización como nombre de familia del nombre de pila medieval Sendino. Este nombre es un diminutivo afectuoso o hipocorístico del antiquísimo nombre de origen germánico Sendo o Sando. Durante los siglos X, XI y XII en el noroeste peninsular, era muy común el uso de nombres de raíz germánica heredados de la nobleza visigoda. Con el tiempo, la fórmula "hijo o descendiente de Sendino" perdió su valor de filiación directa y se consolidó como un apellido fijo y hereditario para las sucesivas generaciones.
Las casas solariegas e infanzonadas más antiguas y documentadas de este apellido se localizan en la provincia de Palencia y en zonas limítrofes de Burgos y Valladolid, territorios que formaban la frontera histórica entre los reinos de León y Castilla.
El apellido tuvo un relieve monumental en la provincia de Palencia, especialmente en las comarcas de Cerrato y la Tierra de Campos. En localidades como Dueñas, Tariego de Cerrato y la propia capital palentina, los Sendino pertenecieron secularmente al estamento de la hidalguía de sangre, actuando como regidores del concejo y alcaldes por el estado noble.
Al expandirse algunas ramas hacia el sur de la Meseta Central, miembros del linaje Sendino acudieron ante la Real Chancillería de Valladolid para pleitear y refrendar sus ejecutorias de nobleza. Estos procesos judiciales eran indispensables para asegurar su exención fiscal frente a los pecheros y salvaguardar sus privilegios caballerescos.
Armas

En oro, una pluma de gules.


