Tórtola
El apellido Tórtola es un linaje toponímico de notable antigüedad e interés dentro de la onomástica de la Península Ibérica. Aunque por homonimia se le asocie popularmente al ave del mismo nombre (la tórtola, del latín turtur), los estudios filológicos, históricos y geográficos demuestran que el apellido, en sus ramas principales, hunde sus raíces en la arquitectura defensiva medieval y la fonética mozárabe o del castellano antiguo.
Al igual que otros toponímicos, el apellido nació bajo la fórmula "de Tórtola", aplicada originalmente a los señores feudales que poseían la jurisdicción de estas tierras o a los repobladores que migraban desde estos núcleos hacia otras regiones durante la Reconquista. Con el tiempo, la preposición desapareció, fijándose el nombre del lugar como apellido hereditario.
El apellido Tórtola cuenta con focos geográficos muy claros y definidos en el interior peninsular (Castilla) y el área levantina, vinculados a núcleos de población específicos:
El Foco de Guadalajara (Tórtola de Henares): Es uno de los focos toponímicos más antiguos documentados. Esta villa alcarreña, situada en la cuenca del río Henares, cobró gran importancia durante la repoblación de la Extremadura castellana tras la toma de Toledo (1085). Caballeros y repobladores de esta zona expandieron el apellido hacia el sur y la meseta inferior.
El Foco de Cuenca (Tórtola o Valdetórtola): En la provincia de Cuenca se encuentra la localidad de Tórtola (hoy integrada en el municipio de Valdetórtola). Este término estuvo fuertemente vinculado a las campañas de repoblación cristiana de los siglos XII y XIII.
Desde los focos castellanos, el apellido se proyectó con fuerza hacia el Reino de Valencia y las comarcas del interior de Alicante y Castellón, donde diversas ramas se asentaron de forma muy notable a partir de los siglos XV y XVI, vinculadas a la propiedad de la tierra y al comercio.
Ramas del apellido Tórtola (en ocasiones documentadas como de la Tórtola) litigaron de forma exitosa su hidalguía ante la Real Chancillería de Valladolid y la Real Chancillería de Granada durante los siglos XVI, XVII y XVIII. Estos pleitos eran fundamentales para gozar de la exención de impuestos fiscales (pechos) y acceder a los cargos de gobierno de los concejos locales, reservados al estado noble.
Miembros de este linaje constan en los registros históricos prestando servicios de armas a la Corona o integrándose en las estructuras eclesiásticas y de la administración real de las provincias de Cuenca y Toledo.
Armas
En campo de oro, tres flores de lis, de azur, bien ordenadas.


