Tagarote
El apellido Tagarote es un linaje de una singularidad excepcional dentro de la antroponimia hispánica. Tiene un origen 100% canario, estrechamente ligado a la historia, la fauna y el proceso de colonización y asimilación cultural de las Islas Canarias a partir del siglo XV.
En Canarias, se conoce como tagarote a una subespecie de halcón peregrino (Falco peregrinus pelegrinoides), un ave rapaz de tamaño medio, sumamente veloz, altiva y adaptada a los riscos y acantilados de las islas. El apellido pudo surgir originalmente como un mote o apodo descriptivo para un individuo agudo, de vista rápida, fuerte o con dotes de cazador.
Durante los siglos XVI y XVII, se empezó a llamar despectivamente tagarotes a los hidalgos empobrecidos o a aquellos castellanos que llegaban a las islas buscando fortuna y aparentaban una gran nobleza o altanería pero carecían de tierras y bienes. Al igual que el halcón, se decía que "volaban alto pero vivían en el risco".
Como ocurrió con muchos motes de la época, el término terminó perdiendo su sentido original (ya fuera el del ave o el del estatus social) y se fijó en los registros parroquiales como un apellido hereditario legítimo para ciertas ramas familiares, especialmente en las islas orientales y centrales.
Hoy en día es un apellido muy raro, minoritario y de baja frecuencia, lo que lo convierte en una joya genealógica.
La práctica totalidad de los portadores del apellido en la actualidad se concentran en las Islas Canarias (con especial arraigo histórico en las islas de Tenerife y Gran Canaria).
Debido a la masiva emigración canaria hacia el Nuevo Mundo entre los siglos XVII y XIX, el apellido cuenta con una presencia testimonial y muy localizada en países del Caribe y Sudamérica (como Cuba y Venezuela). Dado lo inusual del apellido, cualquiera que lo porte hoy en día comparte con total seguridad un tronco familiar común y directo en el archipiélago.
Armas
En campo de oro, cinco martillos de zapatero, de plata, encabados de sable, puestos en aspa.


