Tarragó
El apellido Tarragó (y sus variantes Tarragona o Tarrago) es un linaje de una antigüedad venerable, indiscutible solera catalana y profunda raigambre histórica en el Principado. Se trata de un toponímico puro de primera magnitud: su origen está intrínsecamente ligado a la milenaria ciudad de Tarragona (la Tarraco romana), centro político, religioso y militar de primer orden en la historia de la península.
Procede directamente de la ciudad de Tarragona. El nombre deriva de la forma latina Tarraco, cuya etimología es objeto de debate científico, apuntando a una raíz paleoeuropea o ibérica (tara-, asociada a alturas o zonas habitadas) que los romanos adaptaron.
Con la Reconquista de las tierras del sur de Cataluña por el conde Ramón Berenguer III (1118) y la posterior repoblación bajo la autoridad del Arzobispado de Tarragona, numerosos caballeros, clérigos y repobladores que fijaron su residencia en la ciudad o en su Camp (comarca) comenzaron a usar el nombre del lugar como identificador. A partir de los siglos XIII y XIV, se consolidó como apellido hereditario de varonía entre familias de la pequeña nobleza local, administradores de la mitra y ciudadanos honrados.
Históricamente, el apellido está muy ligado a la gestión del señorío arzobispal de Tarragona. Miembros de este linaje aparecen en documentos medievales como administradores, jurados, escribanos y procuradores que gestionaban las rentas del Arzobispo y la defensa del territorio.
En los siglos posteriores, ramas del linaje se asentaron en Barcelona y otras villas del Principado, integrándose en el estamento de los Ciudadanos Honrados (Ciutadans Honrats). Este estatus de nobleza urbana les permitió participar en el gobierno municipal y acceder a los cargos de la Diputación del General (Generalitat).
Entre los repobladores del Reino de Valencia se documentan casas de este linaje en Morella (Castellón) en 1396, Catí (Castellón) en 1240, Forcall (Castellón) en 1396, Sant Mateu (Castellón) en 1379, Ballestar (Castellón) en 1279, Pobla de Benifassà (Castellón) en 1262, Rosell (Castellón) en 1379, Cálig (Castellón) en 1314-1330, Benicarló (Castellón) en 1314-1326, Alcalá de Xivert (Castellón) en 1379, Alcossebre (Castellón) en 1379, Borriana (Castellón) en 1286-1326 y en 1481, Onda (Castellón) en 1310-1322 y en 1379, Villarreal de los Infantes (Castellón) en 1415, en Valencia en 1354-1373, Horta de Campanar (Valencia) en 1379, Benicalafet (Valencia) en 1379, Campanar (Valencia) en 1379, Godella (Valencia) en 1379, Moncada (Valencia) en 1247-1265 y en 1319, Borbotó (Valencia) en 1379 y en Castellón de la Plana en 1398.
Armas
Los de Barcelona, según Francisco Xavier de Garma y Durán, usan: En campo de azur, una torre redonda de plata. En el centro del jefe una estrella de oro. En la punta, un lebrel de oro echado.
Francisco de Tarragó, de Barcelona, Ciudadano de Barcelona, usaba: En campo de gules, una torre redonda de plata circundada de pinos, superada de una estrella de oro, y en punta un perro de oro detenido corriendo, y bordura de oro, partida de azur, con ocho medias lunas invertidas de azur y de oro.
Los de Cataluña usan: En campo de azur, una torre, de plata, superada de una estrella de oro; en punta, un perro echado, de plata.
Otros: En campo de plata. Bordura de gules, con ocho aspas, de oro.
Los de Cerdeña traen: En campo de azur, una torre de plata, surmontada de un sol, de oro.
Otros de Cerdeña traen: En campo de azur, un árbol terrasado de sinople, y un caballero de plata, las plumas del casco de gules y el caballo blanco, atravesado al tronco.


