Tarriba, Tarriva

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El apellido Tarriba es un linaje noble de una notable antigüedad, hidalguía montañesa y radicación muy específica en el norte de la península ibérica. Se trata de un toponímico puro cuyo origen y evolución fonética ilustran a la perfección cómo las características del relieve de la Cornisa Cantábrica dieron forma a la onomástica de sus antiguas casas de hijosdalgo.

Sus focos históricos de mayor antigüedad se localizan en la Montaña de Cantabria (antigua Merindad de Asturias de Santillana) y en áreas limítrofes del norte de Burgos y Vizcaya. Nació para designar a la "casa o solariego sito en la parte alta o cumbre del desfiladero".

En los valles de Cantabria, los Tarriba están documentados desde la Baja Edad Media como hidalgos de sangre de armas poner. Sus miembros aparecen en los padrones de moneda forera exentos de cargas pecheras por su condición de nobles, teniendo el derecho y la obligación de acudir a la defensa de las fronteras con caballo y armas.

Con el avance de la Edad Moderna (siglos XVI al XVIII), ramas del linaje se desplazaron hacia Castilla, Andalucía y, más tarde, hacia la América Hispana (con una presencia muy destacada en México). Para conservar sus privilegios de exención fiscal y acceder a cargos públicos y militares, los Tarriba litigaron de forma constante ante la Sala de Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid, donde presentaron sus ejecutorias y probanzas de limpieza de sangre demostrando su ascendencia montañesa.


Armas

Escudo de armas

Los radicados en Cabezón de la Sal (Cantabria) y extendidos a Barcelona, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de sinople, dos fajas, de oro.