Temple
El apellido Temple es un linaje noble de origen toponímico y marcadamente histórico, cuya trayectoria en la península ibérica está íntimamente ligada a la Reconquista, a las órdenes militares medievales y, de manera muy especial, a la Corona de Aragón y al Reino de Valencia.
Los primeros portadores del apellido toponímico Temple no eran monjes-soldados (quienes tenían voto de castidad y no transmitían apellido), sino caballeros vasallos, alcaides de fortalezas templarias, escribanos o repobladores que vivían bajo la jurisdicción de la Orden o en los territorios que esta dejó vacíos tras su abrupta disolución en 1312. Decir "Pedro del Temple" significaba, literalmente, fijar su origen y legitimidad en dicho territorio.
El apellido emergió de forma simultánea en varias geografías clave de la Reconquista donde la presencia de la Orden fue masiva:
El Foco de la Corona de Aragón (Huesca y Zaragoza): En el norte, la Orden recibió inmensos territorios por su auxilio militar. El apellido toponímico floreció en torno a grandes fortalezas como el Castillo de Monzón (Huesca) o los señoríos del valle del Ebro. Los individuos que abandonaban estas villas para establecerse en las capitales (como Zaragoza o Huesca) eran apodados con el nombre del solar de origen: Temple.
El Foco Urbano de Valencia: Tras la conquista de la ciudad de Valencia por Jaime I en 1238, los templarios recibieron una parte sustancial de la urbe fortificada en el reparto real. Allí construyeron una imponente casa-fuerte que dio nombre a todo un distrito: el Barrio del Temple (donde hoy permanece el Palacio del Temple). Los burgueses, caballeros y artesanos feudales asentados en este recinto o vinculados a su administración consolidaron el apellido Temple con un fortísimo arraigo toponímico valenciano que llega hasta nuestros días.
Toponimia Menor y Enclaves de Repoblación: Existen otros micro-topónimos en la geografía peninsular que sirvieron de cuna al apellido en variantes regionales. En las provincias de Córdoba, La Coruña, Huesca y Lugo existen lugares denominados Temple y El Temple, que quizás tengan relación con este linaje.
Los templarios tuvieron un protagonismo militar y político crucial en la expansión de la Corona de Aragón bajo los reinados de Alfonso I "El Batallador" y Jaime I "El Conquistador". El topónimo "Temple" se multiplicó en fortalezas de Huesca, Zaragoza y Teruel.
Con los siglos, algunas ramas del apellido en España entroncaron con familias de comerciantes y nobles de origen franco-británico que se asentaron en los puertos del Mediterráneo y en Andalucía a partir del siglo XVIII, aportando nuevas líneas al apellido.
Armas
En campo de plata, una mano de carnación.
Otros: Escudo cuartelado: 1º y 4º, en campo de oro, una cruz patriarcal de gules, y 2º y 3º, en campo de gules, un castillo de plata.


