Tendilla

Versión de impresión

El apellido Tendilla es un linaje noble de origen netamente toponímico, cuya historia y prestigio están indisolublemente ligados a la provincia de Guadalajara (Castilla-La Mancha) y, posteriormente, a la historia militar y política del Reino de Granada.

Deriva directamente de la villa de Tendilla, un histórico municipio situado en la comarca de la Alcarria, en la provincia de Guadalajara.

El apellido fue adoptado originalmente por los caballeros e hidalgos que ostentaban el señorío de dicha villa o que procedían de ella, sirviendo como indicador de nobleza, posesión y origen geográfico.

En el siglo XIV, la villa de Tendilla pasó a formar parte del patrimonio de la familia Mendoza. En 1465, el rey Enrique IV de Castilla elevó el señorío a la categoría de Condado de Tendilla en favor de Íñigo López de Mendoza y Figueroa (segundo hijo del Marqués de Santillana). A partir de ese momento, el nombre de la villa se convirtió en un título de enorme prestigio.

El personaje más ilustre asociado a este nombre fue Íñigo López de Mendoza y Quiñones (II Conde de Tendilla), conocido históricamente como El Gran Tendilla. Tras la toma de Granada en 1492 por los Reyes Católicos, este noble alcarreño fue nombrado primer Alcaide de la Alhambra y Capitán General del Reino de Granada.

El Gran Tendilla trasladó a Granada a una gran cantidad de caballeros, hombres de armas, administradores y criados procedentes de sus tierras de Guadalajara. Muchos de estos repobladores e hidalgos de su entorno adoptaron o consolidaron el apellido toponímico Tendilla (o de Tendilla) al asentarse en tierras andaluzas, como muestra de lealtad al conde o para indicar su procedencia norteña.


Armas

Escudo de armas

En campo de gules, un castillo de plata, y un león de oro empinado a sus muros. En el centro del jefe un lucero de oro.