Teresa
El apellido Teresa (así como su variante patronímica De Teresa) es un linaje ibérico de una singularidad excepcional dentro de tu catálogo. A diferencia de los abundantes toponímicos o descriptivos que venimos analizando, este apellido pertenece a la categoría de los apellidos hagiográficos o matronímicos directos, originado a partir de un nombre de pila femenino que quedó fosilizado como apellido familiar. Su trayectoria histórica está vinculada al norte peninsular, la reconquista de la Meseta y una posterior e importante proyección nobiliaria en la Nueva España.
La teoría filológica más sólida (respaldada por Menéndez Pidal) sitúa el origen de Teresa en el norte peninsular anterior a la llegada de los árabes. Se vincula con voces de origen eusquérico o celta como Therasia, documentado ya en el siglo IV como el nombre de la aristócrata de la Galia Aquitania que se casó con San Paulino de Nola. Su significado original se asocia a "la cazadora" (del griego therizein) o a raíces locales que denotan "tierra ruda" o "verano".
Las referencias más tempranas al linaje como apellido de fijación hereditaria se localizan en las montañas del Reino de León y el oriente de Asturias, zonas donde el nombre de pila gozaba de una enorme popularidad debido al culto a reinas e infantas medievales de este nombre.
Otra rama de notable antigüedad estableció casa solar en la comarca de la Sonsierra Riojana y en los límites entre Burgos y Álava, desde donde sus miembros se proyectaron hacia la corte de Madrid y las Órdenes Militares.
Miembros de las ramas de la Rioja y Madrid ingresaron en la Orden de Santiago y en la Orden de Carlos III. Para ello, se realizaron minuciosos expedientes de limpieza de sangre en sus lugares de origen, certificando que los Teresa eran "hidalgos de sangre, de casa y solar conocido, sin mezcla de malas razas".
Una rama muy destacada pasó a México en el siglo XVIII, donde acumularon grandes haciendas y controlaron el comercio minero. Esta rama ultramarina, conocida como De Teresa, se enlazó con la más alta aristocracia virreinal (incluyendo los condados de Santa María de Guadalupe y las familias de la alta finanza decimonónica), manteniendo el apellido en la cúspide social y nobiliaria a ambos lados del Atlántico.
Armas
En campo de sinople, siete crecientes de plata, puestos tres, uno y tres.
Otros. En campo de gules, dos bandas, de plata.


