Teruel
El apellido Teruel (con su variante catalano-valenciana histórica y gráfica Terol, así como las formas compuestas de Teruel, Teruel de Santillana o Teruel de la Alhambra) constituye uno de los toponímicos mayores y más ilustres del antiguo Reino de Aragón.
Este apellido clasifica formalmente como un toponímico urbano-regional puro de origen militar y repoblador, surgido tras la reconquista y fundación de la ciudad de Teruel por el rey Alfonso II de Aragón en 1171 para designar a las familias hidalgas e infanzonas procedentes o linajudas de dicha villa de frontera.
La tradición caballeresca e historiográfica de la ciudad sostiene que, al tomar la plaza en 1171, los huestes de Alfonso II buscaron la señal de un toro furioso sobre el que brillaba una estrella de la mañana (la estrella del Suel o Suel-Toro), de cuya contracción románica surgió el antropónimo y toponímico Teruel.
En la repoblación del Reino de Valencia, la terminación castellano-aragonesa en -uel adoptó de forma natural la forma reducida -ol (Terol), plenamente equivalente en los archivos notariales valencianos y balears.
Tras la fundación foral de la villa en 1171, los caballeros que recibieron peñas, casas y heredades tomaron la denominación de la villa como apellido para certificar su fuero y sus libertades concejiles.
La familia estableció casales infanzones en las Comunidades de Aldeas de Teruel y Daroca, así como en la capital del reino (Zaragoza).
Miembros de la estirpe acompañaron a Jaime I en la conquista del Reino de Valencia (1238), figurando en los Llibres del Repartiment. Asentaron solares en Valencia, Xàtiva, Albaida, Cocentaina, Bocairent, Sogorb, Jérica y Alcoi.
Desde el sur de Valencia y las tierras turolenses, caballeros de este apellido sirvieron en la repoblación del Reino de Murcia impulsada por la Corona de Castilla, creando potentes mayorazgos en Lorca, Yecla y Jumilla, desde donde pasaron a las campañas del Reino de Granada (Almería, Baza y la capital nazarí).
Los Teruel aragoneses justificaron su calidad de hijosdalgo mediante procesos incoados ante el Justicia de Aragón y la Audiencia Real, demostrando la posesión de solares de arnés y la exención del pago de maravedís.
La nutrida rama murciana y andaluza promovió numerosos expedientes ante la Sala de los Hijosdalgo de Granada para defender su hidalguía notoria contra los impuestos concejiles de pecheros.
Caballeros de esta familia ingresaron en las Órdenes de Santiago, Calatrava, Montesa (rama valenciana) y en la de San Juan de Jerusalén (Soberana Orden de Malta), previa acreditación de la nobleza de sus cuatro cuarteles.
Armas
En el Real privilegio del Emperador Don Carlos V autorizando al Capitán Ginés de Teruel para acrecentar sus armas, se dice que las antiguas eran: Escudo partido: 1º, en campo de oro, cinco hojas de higuera, de sinople, puestas en sotuer, y 2º, en campo de plata, tres barras de gules, en su verdadera acepción heráldica, y no bandas como algunos las pintan.
Otros: Cuartelado: En los cuarteles 1º y 2º, las armas antiguas ya descritas y con igual partición; 3º, en campo de plata, una fortaleza que tiene en su centro una torre, ambas de piedra y puestas en aguas de mar de azur y plata, y 4º, en campo de oro, tres ramas de oliva puestas en triángulo mal ordenadas.
Otros: En campo de azur, un toro y sobre él una estrella.
Otros: Escudo cuartelado: 1º y 4º, en campo de gules, un árbol de oro, un toro del mismo metal parado y arrimado a su tronco, y sobre sus cuernos un estrella, de plata, y 2º y 3º, en campo de oro, una cruz de Calatrava de gules.
Otros: Escudo partido: 1º, en campo de azur, una cruz de oro floreteada, y 2º, en campo de gules, tres palos de oro.
Otros: En campo de plata, cinco losanjes, puestos en cruz, de sable.
Otros: En campo de plata, tres barras de gules.


