Tixero, Tijero
El apellido Tijero es la variante masculina o patronímica del linaje Tijera, con un arraigo profundamente ligado a La Montaña de Cantabria, desde donde se extendió históricamente hacia Vizcaya, Palencia y el norte de Burgos.
Las primeras menciones documentadas como apellido familiar hereditario aparecen entre los siglos XV y XVI en los libros parroquiales y catastros de La Montaña de Santander.
Los solares más antiguos e hidalgos se registran en los valles occidentales y centrales de Cantabria, concretamente en la comarca del Saja-Nansa, el valle de Cabuérniga y el valle de Guriezo (en el límite oriental con Vizcaya).
Sus miembros figuraron ininterrumpidamente en las padronaciones de hidalgos de sangre, gozando de exención de pechos y de la facultad de ejercer cargos públicos reservadas al estamento noble local (alcaldes por el estado noble y regidores).
Ramas procedentes de Guriezo y el Saja pasaron a las Encartaciones (Valle de Carranza, Turtzioz) y a la anteiglesia de Balmaseda. Al asentarse en suelo vizcaíno, quedaron amparados por el Fuero Nuevo y la Hidalguía Universal.
En la cuenca del Pisuerga y la comarca de Las Loras se establecieron casas secundarias procedentes de La Montaña a partir del siglo XVII.
Para mantener el goce de sus privilegios nobiliarios al emigrar fuera del territorio cántabro, diversos miembros de la familia Tijero incoaron expediente ante la justicia real:
En la Sala de los Hijosdalgo constan pleitos de Real Provisión de Hidalguía incoados por litigantes del apellido Tijero originarios de los valles de Cantabria.
En estos expedientes se presentaban las certificaciones de los padrones de pecheros e hidalgos de sus concejos de origen, acreditando la genealogía por línea recta de varón y la condición inmemorial de hidalgos de sus antepasados.
Armas
En campo de oro, un árbol de sinople y al pie dos lobos andantes de sable.
Otros: En campo de azur, una onza de plata gritada de sable.
Otros: En campo de sinople, dos jirones, de plata.
Los originarios de Guarnizo (Cantabria) y radicados en Madrid, Cádiz, Buenos Aires, México y San José de Costa Rica, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de azur, un sol radiante que sale del cantón diestro, de oro.


