Togores, Togoras
El apellido Togores es un linaje noble de origen catalán que alcanzó una enorme relevancia en el antiguo Reino de Mallorca y en el Reino de Valencia a partir de la Baja Edad Media.
El apellido procede del topónimo Togores, antiguo caserío o partida rural situada en el término municipal de Sabadell (comarca del Vallès Occidental, Barcelona). El nombre deriva del latín tuguriis (plural de tugurium, "cabaña", "choza" o "albergue agrícola").
La casa solariega e historia primigenia del linaje se encuentra asentada en el término de Sabadell desde el siglo X-XI.
Caballeros de esta casa, encabezados por el célebre Guillem de Togores, participaron junto al rey Jaime I el Conquistador en la reconquista de la isla de Mallorca (1229). Como recompensa por sus servicios militares, fueron recompensados con amplias extensiones de tierra en el término de Alaró y en la comarca de Raiguer, convirtiéndose en una de las familias patricia-nobiliarias más influyentes de la aristocracia balear (las célebres casas de la «Nueve Barones» o «Botifarra» mallorquinas).
Otra rama pasó al Reino de Valencia, asentándose en la ciudad de Orihuela y en la Vega Baja del Segura, donde emparentaron con otras grandes familias nobiliarias.
A lo largo de los siglos, el linaje Togores ostentó diversos señoríos, baronías y títulos concedidos por la Corona:
Roca de Togores: Rama nacida del enlace de los Togores con la casa valenciana de Roca en Orihuela, de la que surgieron el Ducado de Pinohermoso (con Grandeza de España) y el Marquesado de Molins.
Condado de Torrellano: Título concedido en 1716 por el Archiduque Carlos de Austria a Juan de Togores y Valenzuela.
Baronía de Canet: Ostentada por la rama mallorquina de los Togores, asentada en el dominio y posesión de Canet (Esporles, Mallorca).
Armas
Las del solar de Ribatallada, según Garma y Durán: En campo de azur, un creciente ranversado de plata puesto en abismo.
Estas mismas traían los Togores de la casa de Orihuela que enlazaron con los Roca, y así se ven en una sepultura y capilla de la iglesia de Santas Justa y Rufina de dicha ciudad y en la casa de Togores en la misma población.
Algunas acrecentaron ese escudo con una bordura de oro cargada de cuatro calderas de sable.
Algunos de esta familia ponían en bordura cuatro calderas de sable, y por lema: "Et sicut lun perfecta in oeternum".
Otros, también en Orihuela, pintaron el creciente siniestrado, y la bordura de plata con las cuatro calderas de sable.
Y con esas modificaciones en la posición del creciente y acrecentado con la bordura, aparece dicho blasón cuartelada con otros de la Casa de Roca.
Los de Valencia, según el Barón de Finestrat, traen: En campo de azur, un creciente de plata; bordura de plata con cuatro calderas, de sable alternadas con el lema ET SICUT LUNA PERFECTA IN AETERNUM en letras de sable.
Los de Valencia, según el Barón de Finestrat, usan: En campo de azur, un creciente de plata; bordura de plata con cuatro calderas, de sable.
Otros, en Cataluña, y la rama establecida en Mallorca, usaron: En campo de gules, un grifo rampante de plata.
Así las traían, según Mosén Jaime Febrer, Guillermo de Togores y su hermano Arnaldo, que asistieron a la conquista de Mallorca.
Iguales armas les asigna Bover y figuran en expedientes de pruebas de nobleza de caballeros Togores mallorquines que ingresaron en la Orden de San Juan de Jerusalén, pero añadiendo, en algunas descripciones, que el grifo lleva una corona de plata.
Otros: En campo de gules, un grifo rampante de plata, coronado de oro.
Los radicados en Madrid, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de azur, tres torres, de plata, almenadas, mazonadas de sable y aclaradas de lo mismo, puestas en faja, sobre terrasa de sinople.


