Tolesano, Tolezano
El apellido Tolesano (documentado también en fuentes históricas con las variantes Tolesanos o Toledano por ultracorrección dialectal) es un linaje toponímico castellano-andaluz de marcada adscripción geográfica y militar, originado durante la repoblación de la Baja Andalucía a partir del siglo XIII.
El apellido nació para identificar a los caballeros, peones y repobladores procedentes del Reino o de la ciudad de Toledo que participaron en las campañas de reconquista del Valle del Guadalquivir (Sevilla, Córdoba y Jaén) bajo los reinados de Fernando III el Santo y Alfonso X el Sabio.
Los solares más antiguos del apellido se registran en las comarcas del Alto Guadalquivir (Jaén y Córdoba) y en la Campiña de Sevilla, zonas donde la influencia repobladora toledana fue especialmente intensa durante los siglos XIII y XIV.
En los Libros de Repartimiento de Sevilla (1253) y de Córdoba constan heredamientos otorgados a caballeros de la franja toledana calificados como tolesanos o de Toledo, origen directo de las ramas familiares andaluzas.
Miembros del apellido Tolesano probaron su hidalguía de sangre y limpieza de sangre ante la Real Chancillería de Granada durante los siglos XVI al XVIII, obteniendo ejecutorias de nobleza para el acceso a cargos de regidores, alcaldes de la Hermandad y jurados en villas de Jaén y Córdoba.
Durante la época virreinal, miembros de este linaje pasaron a Nueva España (México) y al Virreinato del Perú, asentándose en núcleos mineros y agrícolas.
Armas
En campo de plata, dos osos, de sable, pasantes, puestos en palo.
Otros: En campo de plata, un alcornoque, de sinople, terrasado de lo mismo y con dos hombres debajo de su copa.


