Tornero

Versión de impresión

El apellido Tornero es un linaje ibérico de notable antigüedad y difusión que presenta una doble naturaleza en su origen. Aunque en la gran mayoría de los casos se trata de un apellido de carácter ocupacional (derivado del oficio artesanal), posee también una vertiente toponímica e hidronímica de gran calado en el centro y este peninsular, nacida de la castellanización de las formas norteñas de la serie Torn- o de la evolución de microtopónimos locales ligados a la gestión del agua y las comunicaciones.

Designaba al artesano especializado en trabajar la madera, el metal o la piedra utilizando el torno. En la Baja Edad Media, los torneros formaban un gremio crucial para la fabricación de utensilios domésticos, piezas de carruajes, husos para el textil y elementos arquitectónicos.

En la España interior y el Levante, un tornero o lugar tornero hacía referencia a un punto de desviación o compuerta de una acequia donde las aguas "tornaban" (cambiaban de dirección) para el riego de las huertas. Asimismo, actuaba como la castellanización natural del gallego Torneiro o de las formas pirenaicas Torné, aplicada a familias procedentes de enclaves definidos por un recodo o vuelta en el relieve.

Históricamente, la provincia de Cuenca y las zonas colindantes de Albacete y Ciudad Real constituyen uno de los núcleos más densos del apellido. Aquí estuvo estrechamente ligado a las oligarquías ganaderas y a los maestros artesanos que daban servicio a las flotas de carretas que cruzaban la Meseta.

 El apellido se asentó con fuerza tras la Reconquista en la Huerta de Murcia y en la comarca alicantina de la Vega Baja del Segura (Orihuela). En este entorno, el apellido se vinculó de forma directa a la vía toponímica de los "torneros" de las acequias mayores, los oficiales encargados de abrir y cerrar las tomas de agua (tornas) para el regadío.

Vinculado a la evolución local de las ramas pirenaicas de los Torné que descendieron hacia el valle del Ebro, castellanizando la grafía a partir del siglo XVI.

Numerosos miembros de las ramas de Cuenca, Murcia y Andalucía oriental litigaron por el reconocimiento de su hidalguía ante la Real Chancillería de Granada durante los siglos XVI al XVIII. Estos pleitos eran indispensables para que las familias de hacendados locales mantuvieran su exención del pago de impuestos pecheros.

En los siglos XVII y XVIII, varios individuos del linaje Tornero constan en los registros históricos ejerciendo como familiares y alguaciles del tribunal de la Inquisición en los obispados de Cuenca y Cartagena, una posición que exigía rigurosas pruebas de limpieza de sangre.


Armas

Escudo de armas

En campo de oro, un toro de gules que está comiendo una retama de sinople, a la que se encuentra atado por el cuello.

Escudo de armas

Según Diego de Soto y Aguilar usan: En campo de oro, un árbol de sinople, con un buey de gules pasante a su pie.

Escudo de armas

Los radicados en San Sebastián, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de plata, un árbol, de sinople, con un lobo alzado a su tronco.