Tornuntegui
El apellido Tornuntegui es un linaje toponímico vasco de extraordinaria rareza y arcaísmo.
Se trata de un apellido del que apenas quedan testimonios vivos en la actualidad, habiendo quedado fijado históricamente como un microtopónimo o nombre de caserío (baserria) medieval.
Debido a su estructura y a los escasos registros notariales donde aparece consignado, el apellido se localiza en la vertiente cantábrica de Navarra y las zonas limítrofes de Guipúzcoa.
El Entorno de la Navarra Húmeda y Cinco Villas: Los registros de las cancillerías norteñas sitúan este microtopónimo en zonas boscosas de valles encajonados, donde la proliferación de ferrerías y molinos hidráulicos requería tanto de artesanos del torno como de canales con desviaciones (tornas) de agua.
En el contexto institucional vasco, el apellido y la propiedad de la tierra eran indisociables. Un individuo no daba nombre al caserío, sino que el caserío daba nombre al individuo. El oriundo de la casa solar de Tornuntegui que abandonaba su valle natal para establecerse en villas de la Llanada Alavesa o en el sur de Navarra adoptaba el nombre de la propiedad como apellido familiar.
Bajo los fueros de Guipúzcoa, Vizcaya y el Reino de Navarra, los dueños de caseríos solares como Tornuntegui eran reconocidos automáticamente como hidalgos originarios. Esto les permitía litigar en las audiencias reales si al emigrar a territorios de Castilla común (como La Rioja o Burgos) se les pretendía cobrar pechos o impuestos reservados al estado llano.
Al tratarse de una estirpe muy localizada geográficamente y asociada a un único caserío originario, el linaje sufrió un proceso de contracción demográfica o absorción por otras grafías locales más comunes, quedando hoy en día prácticamente extinguido como apellido directo o fosilizado exclusivamente en la toponimia rural.
Armas
Escudo cortado: 1º, en campo de azur, tres estrellas de plata, y 2º, en campo de plata, cinco fajas de gules; medio partido de oro, con un roble de sinople.


