Torrizo
El apellido Torrizo presenta una tipología onomástica sumamente interesante dentro del contexto del norte peninsular. Cuando lo estudiamos específicamente bajo su entronque y arraigo en el Principado de Asturias, nos encontramos ante un apellido toponímico con una fonética y evolución llingüística (asturianu) muy característica, diferenciada de las variantes de la meseta o del mediterráneo.
A lo largo de la geografía asturiana existen microtopónimos (nombres de fincas, fincas de labranza o caserías vacías) que conservan la forma Torrizo o El Torrizo. Los individuos que dejaban estas pequeñas explotaciones familiares para trasladarse a las villas principales (polares) como Avilés, Gijón, Oviedo o hacia las cuencas fluviales, adoptaban el nombre de su lugar de origen para diferenciarse.
El apellido ha contado históricamente con sutiles núcleos de registro en la zona centro-oriental y en determinados valles del occidente asturiano, donde la asibilación de los sufijos latinos dio pie a la consolidación de la terminación en -izo.
En el Principado de Asturias, la estructura social medieval estaba profundamente marcada por la Hidalguía Universal. Al igual que ocurría en Vizcaya o Cantabria, la gran mayoría de los naturales de Asturias eran considerados hidalgos por el mero hecho de descender de un solar conocido de la región (hidalgos de la Real Corona).
Las ramas del apellido Torrizo que se desplazaron fuera del Principado (hacia León, Galicia o la corte castellana) recurrieron a la Real Chancillería de Valladolid para verificar su nobleza de sangre y origen montañés. En estos expedientes se hacía valer la condición de "puros de sangre" de sus solares asturianos para evitar el pago de pechos (impuestos a los plebeyos).
Armas
En campo de azur, cinco torres de piedra, puestas en aspa.


