Tortonda
El apellido Tortonda es un linaje toponímico de notable singularidad y gran interés para la onomástica de la Península Ibérica. Al igual que otras variantes del tronco léxico medieval que vincula la arquitectura defensiva con la topografía, este apellido fosiliza una descripción física muy precisa de una fortificación de la Reconquista, localizada en los límites orientales de la Meseta castellana.
Probablemente originario de la Villa de Tortonda (Guadalajara), situada en la comarca de la Alcarria alta, hoy perteneciente al municipio de Torremocha del Campo. Este enclave cobró una importancia estratégica fundamental durante los siglos XII y XIII como zona fronteriza y de paso entre el Reino de Castilla y el Reino de Aragón, tras la toma de Sigüenza y Medinaceli.
Los repobladores y caballeros que se asentaron en este puesto de avanzada tomaron la denominación "de Tortonda". Con el avance de la Reconquista hacia el sur y las posteriores migraciones bajomedievales a los centros urbanos, la preposición decayó, fijándose como apellido hereditario. El linaje se proyectó con especial fuerza hacia las provincias de Cuenca, Valencia y el sur de Aragón (Teruel).
Al pertenecer históricamente a las tierras del Obispado de Sigüenza, los primeros registros del linaje se encuentran ligados a la administración de los bienes eclesiásticos, escribanías y milicias concejiles que custodiaban los límites de la Extremadura castellana.
A partir de los siglos XVI y XVII, diversas ramas documentadas pasaron al Reino de Valencia, donde se registran labradores acomodados y ciudadanos integrados en las estructuras gremiales y de la administración local de las comarcas del interior, defendiendo su condición de hidalgos de sangre y origen.
Armas
En campo de plata, un león, de gules, coronado, de oro.


