Tortosa

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El apellido Tortosa es uno de los linajes toponímicos más insignes y con mayor proyección histórica dentro de la Corona de Aragón. Vinculado originariamente a una de las plazas fuertes más estratégicas del mediodía catalán, el apellido se expandió con enorme fuerza hacia el sur durante las campañas de reconquista y repoblación de los siglos XIII y XIV, convirtiéndose en un linaje clave en el desarrollo social del Reino de Valencia y la Región de Murcia.

Proviene del topónimo latino Dertosa, la importante ciudad íbera y romana refundada por Julio César como Colonia Julia Augusta Dertosa, situada estratégicamente en el tramo final del río Ebro. Tras la conquista islámica, el nombre sufrió una evolución fonética bajo el árabe andalusí, transformándose en Turtusa. Con la conquista cristiana por parte del conde Ramón Berenguer IV en 1148, el topónimo se estabilizó en su forma catalana y castellana medieval: Tortosa. Los caballeros de los linajes conquistadores y los colonos que abandonaron la ciudad para participar en nuevas fronteras adoptaron la fórmula "de Tortosa", que con el tiempo perdió la preposición para consolidarse como apellido hereditario.

Aunque el foco emisor absoluto es la ciudad de Tortosa (en el Baix Ebre, Tarragona), el apellido adquirió su mayor densidad demográfica e histórica en los territorios repoblados hacia el sur:

Caballeros de Tortosa acompañaron a Jaime I el Conquistador en la toma de Valencia (1238). En los Llibres del Repartiment del Reino de Valencia, el apellido aparece de forma masiva. Se asentaron originalmente en la comarca de la Horta de València, pero sus ramas se desplazaron con fuerza hacia las tierras del sur, especialmente en la Costera (Xàtiva), la Vall d'Albaida (Ontinyent) y el Alacantí (Alicante).

Debido a los movimientos de fronteras e intercambios señoriales, ramas valencianas del apellido Tortosa pasaron al Reino de Murcia, dejando una huella profundísima en localidades como Jumilla y Yecla, donde ejercieron como regidores y propietarios terratenientes desde el siglo XIV.

En 1149, un año después de la conquista cristiana de la ciudad de Tortosa, los ejércitos moros regresaron para sitiar la plaza. Ante la escasez de hombres, las mujeres de Tortosa se armaron con hachas de guerra y defendieron las murallas con tal fiereza que obligaron al enemigo a retirarse. Ramón Berenguer IV, en gratitud, creó para ellas la Orden de la Hacha, otorgándoles privilegios nobiliarios y exenciones fiscales. Los descendientes de estas estirpes locales llevaron con orgullo el nombre de su ciudad.

En los siglos XIV y XV, miembros del linaje Tortosa aparecen documentados de forma continua ocupando los cargos de Justicia (máxima autoridad judicial municipal) y Jurats en el gobierno foral de la ciudad de Valencia, Xàtiva y Alicante, integrados plenamente en el estamento de los Generosos y Caballeros.


Armas

Escudo de armas

En campo de oro, un perro. de plata y sable, andante.

Escudo de armas

Los del Ribargorza, traen: En campo de oro, cuatro palos de gules.

Escudo de armas

Los radicados en Madrid, según Vicente de Cadenas, usan: Escudo partido por una columna de plata: 1º, en campo de plata, un monte con tres cimas, de sinople, sobre ondas de azur y plata, y 2º, en campo de gules, un león rampante, de sable, coronado de oro.