Tortuero
El apellido Tortuero es un linaje toponímico de indiscutible origen castellano y gran interés para la onomástica medieval. Al igual que otras variantes del tronco léxico que vincula las construcciones defensivas con la topografía y los sufijos de oficio o territorio, este apellido fosiliza la existencia de una estructura de vigilancia o fortificación muy concreta en el área de la Alcarria y la Sierra Norte de Guadalajara.
Probablemente originario de la Villa de Tortuero (Guadalajara) situada en la comarca de la Sierra Norte de Guadalajara, en el valle del río Jarama. Este núcleo de población nació y se consolidó durante las campañas de repoblación de la Extremadura castellana tras la reconquista de Toledo y la Transierra a finales del siglo XI.
Los repobladores, pecheros y caballeros que abandonaron este enclave serrano para trasladarse hacia los centros urbanos de la Meseta sur (como Alcalá de Henares, Madrid o Toledo) adoptaron la fórmula "de Tortuero" para indicar su procedencia. Con los siglos, la preposición decayó, fijándose el toponímico como apellido hereditario de la rama familiar.
Históricamente, la villa de Tortuero y sus tierras colindantes quedaron integradas en el Infantado, bajo la poderosa órbita de la casa noble de los Mendoza (Duques del Infantado). Los miembros locales del apellido ejercieron a menudo como alcaldes ordinarios, regidores e intermediarios en la gestión de los pastos y montes de la sierra.
Diversas ramas del apellido migradas a las provincias de Cuenca, Toledo y Madrid litigaron la confirmación de su hidalguía de sangre en los siglos XVI y XVII para quedar exentos de las cargas fiscales ordinarias que correspondían al estado llano, demostrando su condición de cristianos viejos procedentes de los solares de la sierra de Guadalajara.
Armas
Escudo jaquelado de oro y sable.


