Tosa, Tossa
El apellido Tosa representa un linaje de honda solera toponímica en el Principado de Cataluña. Tosa nos devuelve a la orografía física de la frontera pirenaica y prepluspirenaica, fosilizando en la onomástica un accidente geográfico muy característico de la alta montaña catalana.
Vinculado a la célebre Tosa d'Alp (cumbre de la Cordillera del Cadí-Moixeró). Los linajes nacidos en estos valles pirenaicos adoptaron el nombre de la montaña como apellido familiar. Desde este reducto condal, las ramas descendieron durante los siglos XIII y XIV hacia la Cataluña Central (Osona y el Bages).
Aunque hoy se escribe con doble s para fijar su fonética sorda, en la Edad Media las grafías Tosa y Tossa eran intercambiables en los documentos notariales. Los naturales de la estratégica villa amurallada de Tossa de Mar (Girona) que se trasladaron a Girona o Barcelona fijaron el apellido en su forma simple Tosa.
En los Pirineos, los miembros de este linaje constan en los registros bajomedievales como pagesos de paratge (propietarios rurales con exenciones nobles) y administradores de los valiosos derechos de pastoreo trashumante otorgados por los Condes de Cerdanya y Barcelona.
Con las campañas de repoblación, caballeros de la rama de los Tosa pirenaicos o gerundenses constan integrados en los contingentes que pasaron al Reino de Valencia, quedando constancia de su asentamiento en los censos fiscales medievales (fogatges) de las comarcas septentrionales valencianas.
Armas
Los originarios de Lleida, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de gules, un losange, de plata.
Los radicados en Valderas (León), según Vicente de Cadenas, traen: En campo de azur, una faja de losanges, de oro.


