Tovía, Tobía
El apellido Tobia (escrito también con frecuencia como Tobía) es un célebre linaje toponímico de la Rioja Alta, profundamente vinculado a las casas hidalgas del antiguo Señorío de Cameros y a las cuencas de los ríos Najerilla y Tobía.
Procede directamente del topónimo del municipio de Tobía (situado en la comarca de Anguiano, La Rioja). El término emana del latín tophus (roca toba o caliza porosa), alusivo a la geografía pedregosa y a las formaciones rocosas características del cauce del río Tobía.
Los primeros caballeros en adoptar este linaje como patronímico hereditario fueron los señores y repobladores de la villa de Tobía tras la consolidación del Reino de Nájera-Pamplona y la posterior incorporación de La Rioja a la Corona de Castilla en los siglos XI y XII.
Desde el solar troncal de la villa de Tobía, miembros de este linaje fundaron nuevas casas solariegas en Nájera, Santo Domingo de la Calzada, San Asensio y Logroño. En los siglos XV y XVI, ramificaciones de la familia se afincaron en Álava (Rioja Alavesa), Navarra (Tierra Estella) y en las comarcas zaragozanas a lo largo del Ebro.
Los miembros de la casa de Tobía hicieron valer de forma constante su condición de hidalgos de sangre y solar conocido: Se conservan numerosos expedientes de hidalguía y ejecutorias tramitadas por miembros del apellido ante la Real Chancillería de Valladolid. Diversos caballeros de este linaje ingresaron en la Orden de Santiago, la Orden de Carlos III y en el Real Seminario de Nobles de Vergara durante el siglo XVIII.
Armas
Los de Aragón usaron: De gules, liso, y bordura de plata con ocho escudetes de gules cargados de una banda de oro.
Juan del Corral señala que los escudetes son de azur.
Los de Cataluña traían las mismas armas, pero con las siguientes modificaciones en sus esmaltes: El campo de oro, la bordura de gules y los escudetes de oro con una banda de sable.
Estas armas constan en el sello del Obispo Francisco de Tovía, de 1419.
Los radicados en Viniegra, según Vicente de Cadenas, traen: De oro, sembrado de gotas de sangre, de gules.
Los radicados en Viniegra, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de oro, tres grillos, de preso, de sable, con la cadena rota.


