Tron, Tro, Trons, Tró

Versión de impresión

Las variantes ortográficas Tro, Tró, Tron y el plural patronímico/familiar Trons corresponden a un linaje catalán de origen topográfico de linde o apodo expresivo, con sus solares históricos más antiguos documentados en las comarcas del septentrión catalán (La Garrotxa, El Ripollès y Osona), expandiéndose posteriormente hacia el Reino de Valencia y el oriente aragonés.

En la antroponimia histórica del Principado de Cataluña, la forma monosilábica original Tro (frecuentemente ortografiada Tró por acentuación gráfica posterior o Tron por influencias fonéticas romances/occitanas) aparece ligada a la pequeña hidalguía y campesinado de remensa. Solares de Olot y Camprodon, registrados en el entorno de la veguería de Besalú y las comarcas gironinas desde el siglo XIV.

Durante las repoblaciones de los siglos XIII y XIV tras la reconquista de Jaime I, caballeros y pobladores procedentes del norte catalán llevaron el linaje a comarcas como La Plana de Castelló, El Camp de Morvedre y la ciudad de Valencia, donde la forma plural Trons («los de la casa de Tro») se fijó con fuerza como apellido independiente.

En el Fogatge catalán de 1553 constan fuegos bajo la grafía Tro y Tron en la veguería de Girona y Osona. Por su parte, en el censo del Reino de Valencia del siglo XV, la variante Trons figura en localidades del norte y centro del reino.

Miembros de estas familias obtuvieron reconocimientos de ciudadanía honrada y ejecutoria de generoso en el ámbito de las instituciones del Principado y del Reino de Valencia durante el periodo de la hidalguía foral.


Armas

Escudo de armas

Los Tron: En campo de plata, tres palos, recortados, de gules.

Escudo de armas

Los Tro: En campo de oro, un castillo de gules, cuyo homenaje tiene una ventana a la que se asoma un guerrero armado, de plata, con una bandera blanca, cargada de una cruz llana de gules, en la mano diestra. En el cantón diestro del jefe, una nube despidiendo un rayo que penetra en el castillo por su flanco diestro, saliendo por el opuesto para perderse en el cantón siniestro de la punta del escudo.