Ubeda
El apellido Úbeda es un linaje noble de gran antigüedad y abolengo en España. Se trata de un apellido de origen toponímico que procede del sur de la Península Ibérica, concretamente de la histórica ciudad de Úbeda, situada en la provincia de Jaén (Andalucía), desde donde sus ramas se extendieron con gran fuerza hacia Murcia, Castilla, Valencia y el continente americano.
El topónimo Úbeda tiene raíces prerromanas e ibéricas (asociadas a la antigua Ibiut), que posteriormente evolucionaron durante la época romana como Bétula y, bajo la dominación islámica, se fijaron como Ubbadat (o Ubbada). Tras la reconquista cristiana de la ciudad en 1233 por el rey Fernando III el Santo, el nombre adoptó su grafía castellana actual.
El apellido se originó para identificar a los caballeros, capitanes y soldados que participaron en la toma de la ciudad y que, al recibir tierras y heredades en los repartimientos posteriores, adoptaron el nombre de Úbeda como apellido familiar para denotar su procedencia, señorío y estatus noble.
Las crónicas genealógicas e históricas registran la hidalguía de este apellido desde los siglos XIII y XIV: Tras la toma de la plaza de Úbeda, muchas de las familias nobles que allí se asentaron pasaron posteriormente a participar en la conquista y posterior repoblación del vecino Reino de Murcia y del Reino de Valencia. En tierras murcianas y alicantinas, los Úbeda establecieron sólidas casas solares y formaron parte de las oligarquías locales (regidores y jurados civiles).
Al expandirse por toda la Península, los miembros de las distintas ramas del apellido Úbeda probaron repetidamente su nobleza de sangre y limpieza de linaje ante la Real Chancillería de Granada (la institución con jurisdicción sobre los territorios al sur del río Tajo) y ante la Real Chancillería de Valladolid, así como para el ingreso en las prestigiosas Órdenes Militares de Santiago y Carlos III.
Armas

Las primitivas, según Vicente de Cadenas y Vicent: En campo de oro, tres grajos de sable, picados de gules y bien ordenados.


