Ulloa
El apellido Ulloa es un linaje gallego de rancia nobleza e incalculable relevancia histórica, cuyos orígenes se confunden con los albores de la Reconquista en el noroeste peninsular. A diferencia de los apellidos toponímicos vascos de carácter descriptivo local, Ulloa da nombre a toda una comarca e hito señorial en Galicia, vinculado a las familias de los Ricoshombres de la Corona de Castilla y León.
La casa solariega y matriz del linaje se sitúa en el Castillo de Pambre (Palas de Rei, Lugo), una de las fortalezas medievales mejor conservadas de Galicia, que resistió las revueltas irmandiñas del siglo XV.
Los Ulloa aparecen documentados desde el siglo XII, vinculados estrechamente a la Mitra Compostelana y al servicio directo de los reyes de León.
Tradicionalmente, los cronistas medievales (como el Conde de Barcelos) ligaron este apellido a la descendencia de los propios reyes de León, en concreto a través del magnate Lope Ruiz de Ulloa.
Con el paso de los siglos, la importancia política de la casa se tradujo en la concesión de altas dignidades. Los señores de Ulloa ostentaron el Condado de Monterrey, el Condado de Lemos (por entronque) y, de forma directa, el Condado de Amarante.
Desde Galicia, el linaje se expandió con gran fuerza hacia Extremadura (Cáceres y Badajoz) y Andalucía occidental tras participar en las campañas militares de las Navas de Tolosa y la toma de Sevilla. Posteriormente, durante los siglos XVI al XVIII, numerosos caballeros de la Orden de Santiago y de Calatrava de este apellido pasaron a América, ocupando cargos de virreyes, oidores y gobernadores en el Perú, Chile y México (destacando figuras de las ciencias como Antonio de Ulloa, codescubridor del platino).
Armas

Las primitivas eran: Escudo jaquelado de quince piezas, ocho de oro y siete de gules, cargadas estas últimas de tres fajas de plata cada una.

Otros: Escudo con quince jaqueles de oro, siete de ellos cargados de tres fajas de gules. Algunos autores dicen que las fajas puestas en cada uno de los siete indicados jaqueles, son dos, y otros que son cuatro. Creemos que se equivocan, puesto que en las ramas de los Condes de Monterrey y Marqueses de Villanueva de Cañedo y de la Mota sólo son tres las fajas de gules que cargan en cada uno de los siete jaqueles.

Otros: Escudo jaquelado de quince piezas, ocho de oro y siete de gules.

Otros: En oro, un árbol desbrancado, de su color.


