Unzaga
El apellido Unzaga (o Unzaga) es un linaje noble de origen vasco. Es un apellido toponímico de gran antigüedad cuya casa solar primitiva radicó en la provincia de Álava, desde donde se extendió hacia Vizcaya y el resto de la Península Ibérica y América.
Se establecieron casas de notable hidalguía en las villas de Éibar y Placencia de las Armas (Guipúzcoa, en el límite con Vizcaya), así como en el Duranguesado. Una de las zonas urbanas más conocidas vinculadas a este apellido es la emblemática Plaza de Unzaga en Éibar.
Los miembros de este linaje probaron repetidamente su nobleza e hidalguía en la Real Chancillería de Valladolid y para el ingreso en las Órdenes Militares (como la de Santiago y Carlos III).
El apellido tuvo un papel destacado en la administración colonial americana. Un personaje histórico clave de este linaje fue Luis de Unzaga y Amézaga (1717–1793), militar y administrador ilustrado bilbaíno que llegó a ser Gobernador de la Luisiana española, Capitán General de Venezuela y de Cuba, desempeñando un rol crucial en el apoyo secreto a la Guerra de Independencia de los Estados Unidos.
Armas

De plata, con un sauce de sinople, terrasado de lo mismo, y un lebrel de su color, andante, al pie del tronco. Bordura lisa, de oro.
Divisa: «Unsaga lo haga», puesta en letras de azur, sobre un volante de oro.

Otros, según el Doctor Labayru: De plata, con un sauce de sinople, terrasado de lo mismo, y un lebrel de su color, andante, al pie del tronco. Bordura de azur con esta leyenda en letras de sable: «Unsaga lo haga».

La casa de Bilbao y las Encartaciones, según Labayru: En plata, un árbol de sinople, y atravesado a su tronco, un perro rubio y blanco. Orla (o bordura) de azur, y en ella, la seis letras de que se compone este apellido.

La casa de Oñati, según Juan Carlo de Guerra: De plata, con un sauce de sinople, terrasado de lo mismo, y un lebrel atado a su tronco.


