Urbiel
El apellido Urbiel (documentado históricamente en sus variantes gráficas como Urbiel, Urbiell o Urbiola) es un linaje noble, de naturaleza mayoritariamente toponímica y raíces euskéricas. Se clasifica en la actualidad como un apellido de extrema rareza y carácter relíctico, habiendo quedado muchas de sus líneas originales asimiladas por otras variantes fonéticas a lo largo de los siglos.
Los principales repertorios genealógicos sitúan los focos históricos y solares más antiguos de este linaje en la zona centro-oriental de Navarra (en el área de influencia de las merindades de Sangüesa y Olite) y con ramas muy tempranas asentadas en la provincia de Guipúzcoa.
Como legítimos naturales de una casa solariega o infantona del norte, los poseedores del apellido Urbiel gozaban del estatus de hidalgos de sangre e infanzones. Este fuero vasco-navarro les otorgaba la hidalguía universal, lo que conllevaba la exención total de tributos reales a cambio de la obligación de defender el territorio con las armas, permitiéndoles además labrar su blasón familiar en la piedra de sus fachadas.
Debido a su propia evolución fonética y a la escasez de portadores, el apellido sufrió un fenómeno común en la onomástica vasca: muchas de sus líneas se integraron o modificaron documentalmente hacia formas formalizadas más comunes, tales como Urbieta, Urbiola o Urbel.
Armas

En azur, un castillo, de oro, y asomado a sus almenas un rey, al natural.


