Urbieta
El apellido Urbieta es uno de los linajes más célebres, representativos y de mayor solera de la onomástica vasca. A diferencia de las formas relícticas anteriores de su misma familia léxica, Urbieta ha gozado de una notable continuidad demográfica e histórica, expandiéndose con fuerza desde sus solares originarios.
El foco geográfico y cuna indiscutible de este linaje se sitúa en la provincia de Guipúzcoa, con sus casas solares más antiguas y documentadas radicadas en las villas de Azpeitia, Hernani, Orio y Asteasu. Desde estos solares primitivos, diversas ramas pasaron muy tempranamente a Vizcaya, Álava y la vecina Navarra.
Como legítimos naturales y propietarios de solares infanzones en las provincias aforadas, los miembros de la casa de Urbieta gozaban del estatus jurídico de hidalgos de sangre (hidalguía universal vasca). Sus portadores ingresaron en las órdenes militares de Santiago, Calatrava y Carlos III, y defendieron con éxito su nobleza de sangre ante la Real Chancillería de Valladolid y las Juntas Generales de Guipúzcoa. Con la expansión e industrialización de los siglos XVIII y XIX, el linaje se extendió con fuerza hacia el continente americano (especialmente México, Argentina, Chile y Cuba).
Armas

En plata, un árbol, de sinople, colgando de su copa dos calderas, de sable, puestas en palo.

La casa del lugar guipuzcoano de Aizarna: De oro, con un peral de sinople, y un lobo de su color natural, pasante por delante del tronco.

La casa de Urbieta de la villa de Vergara: Cuartelado: 1º y 4º, de plata, con un jabalí andante de sable, lampasado de gules, 2º y 3º, de gules, con cinco bezantes de oro, puestos en sotuer.

Otros: en plata, un árbol, de sinople, con dos calderas, de sable, al lado diestro y en el siniestro dos lobos de sable, linguados, de gules y andantes.

Otros: En gules, una cruz recrucetada, de sinople.


