Vaquero, Baquero
El apellido Vaquero (o su variante ortográfica tradicional Baquero) es un linaje hispánico de naturaleza ocupacional, funcional y toponímica. Constituye la forma matriz y troncal de toda la familia onomástica vinculada a la ganadería vacuna tradicional. A lo largo de los siglos, en la documentación de la época feudal y de la época de la Monarquía, ambas grafías alternaron de manera constante e indistinta debido al betacismo peninsular.
El primitivo solar y origen de este linaje se sitúa en Las Encartaciones de Vizcaya, solar montañés desde donde sus caballeros participaron activamente en las empresas de la Reconquista. Destacaron de forma temprana en las campañas de Andalucía, distinguiéndose de manera particular en la toma del Alcázar y en la conquista de la ciudad de Baeza (Jaén) en 1227 a las órdenes del rey Fernando III el Santo. Desde estos orígenes vizcaínos y andaluces, el apellido se extendió con gran fuerza por las coronas de Castilla y de Aragón.
Etimológicamente procede de la voz romance vaquero / baquero, evolución directa del sustantivo latino vaccarius (derivado de vacca, «vaca», con el sufijo de agente u oficio -arius):
En su sentido primario, designaba a la persona dedicada a la cría, custodia, guarda o pastoreo de ganado vacuno, o bien al mayoral y arrendatario de una explotación ganadera.
Al igual que otros apellidos de oficio, se convirtió en sobrenombre hereditario y distintivo patronímico a medida que se fijaron los registros concejiles y eclesiásticos.
En su variante toponímica, aludió también a quienes eran originarios o vecinos de diversas pardinas, aldeas o heredades menores denominadas El Vaquero o Los Baqueros.
Históricamente gozó de una amplísima difusión por toda la geografía peninsular: Las Encartaciones de Vizcaya, Cantabria, Asturias y comarcas pirenaicas. Castilla la Vieja (Burgos, Palencia, Valladolid, Soria), Castilla la Nueva (Cuenca, Guadalajara, Madrid) y Extremadura (Badajoz). Notabilísima implantación en el Reino de Aragón (Zaragoza, Huesca y Teruel) y en Cataluña (Tarragona y Lleida).
En la actualidad es un apellido de alta y continuada difusión en toda España (con mayor presencia de la grafía Vaquero que Baquero), ocupando posiciones destacadas en los censos de Madrid, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Andalucía y la Comunidad Valenciana.
Tras su participación militar en la conquista de Baeza durante el siglo XIII, ramas del linaje se afincaron en Andalucía y en el centro peninsular, asumiendo cargos de milicia y gobierno municipal. En los reinos de la Corona de Aragón protagonizaron un intenso arraigo rural y urbano a lo largo de los siglos XIV y XV, figurando como propietarios de masías, jurados y miembros del estamento eclesiástico (Mossen Baquero en Zaragoza). Durante la época de la Monarquía, miembros de la familia probaron su hidalguía ante los altos tribunales reales, ejercieron oficios de la Inquisición y participaron en la administración indiana.
El linaje cuenta con abundante testimonio documental en fondos eclesiásticos, fiscales y judiciales:
Fogueración de Aragón de 1495: Múltiples asientos de cabezas de familia en localidades de Zaragoza, Huesca y Teruel.
Fogueración de Cataluña de 1553: Registro de la casa de Gabriell Vaquero en Pradell (Tarragona).
Archivo de la Real Chancillería de Granada: Pleitos, informaciones de nobleza y ejecutorias de hidalguía de vecinos de Villanueva de la Serena, Canalejas, Alcocer y Cañaveras.
Archivo Histórico Nacional (Inquisición): Expedientes de pruebas de limpieza de sangre para el tribunal del Santo Oficio de Cuenca (1623 y 1639).
Archivos Diocesanos y Parroquiales: Libros de bautismos, matrimonios y defunciones extendidos por las diócesis de Cuenca, Sigüenza, Plasencia, Zaragoza, Tarazona y Tortosa.
Miembros del linaje distinguidos en la toma del Alcázar y ciudad de Baeza en 1227.
Mossen Baquero: Eclesiástico y propietario de casa solar en la ciudad de Zaragoza, documentado en el censo de 1495.
Lorenzo Vaquero Maeso: Natural de Cuenca, que probó su limpieza de sangre ante la Inquisición en 1623 junto a su esposa Magdalena Sáinz de Castañeda (natural de Palomera).
Lorenzo Vaquero Sáinz: Natural de Cuenca, admitido como oficial del Santo Oficio de la Inquisición de Cuenca en 1639.
Litigantes de Hidalguía en la Real Chancillería de Granada: Francisco Baquero (Villanueva de la Serena, 1689). Francisco Vaquero Valderrama (Villanueva de la Serena, 1699). Francisco Felipe Baquero (Canalejas, 1740). Andrés Baquero (Alcocer, 1766). Antonio y Miguel Baquero (o Vaquero) y Falcón (Cañaveras, 1784). Vicente José Baquero Spina Sánchez (Alcocer, 1797). Vicente José Baquero (Alcocer, 1803).
Diversas ramas del linaje defendieron con éxito su fuero militar y condición hidalga ante las salas de hidalguía. Obtuvieron reconocimiento formal y ejecutorias de hidalguía en la Real Chancillería de Granada vecinos de Villanueva de la Serena (Badajoz), Canalejas, Alcocer y Cañaveras (Guadalajara).
Sus miembros justificaron su ascendencia de cristianos viejos sin mezcla de sangre pechera o penitenciada para acceder a los oficios de honor del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición de Cuenca en el siglo XVII.
Las ramas originarias vizcaínas gozaron del fuero de hidalguía universal reconocido a los naturales de Las Encartaciones y el Señorío de Vizcaya.
Casas solares en el Reino de Aragón (Fogueración de 1495):
Provincia de Zaragoza: Zuera (Domingo Baquero), Aguilón (Domingo y García Baquero), Zaragoza ciudad (Domingo Vaquero y Anthon, Johan, Pedro, Domingo y Mossen Baquero), Valmadrid (Johan y Johan Vaquero), Fuendetodos (Salvador Vaquero), Herrera de los Navarros (Mingo Vaquero), Añón (Sancho y Johan Vaquero), Épila (Anthon Vaquero), Sos del Rey Católico (Sancho Baquero), Azuara (Johan y Miguel Vaquero), Villar de los Navarros (Gil y Mingo Vaquero), Torres de Berrellén (Miguel Vaquero), Tauste (Anthon Baquero) y Paracuellos de Jiloca (Joan Vaquero).
Provincia de Huesca: Bielsa (Pascual Baquero) y Aguinaliu (Guillem Vaquero).
Provincia de Teruel: Alcañiz (Anthon Baquero), Plou (Domingo Vaquero), Camarillas (Anthon y Simón Vaquero), Blesa (Pedro Baquero) y Piedrahita (Johan Vaquero).
Casa solar en Cataluña (Fogueración de 1553): En Pradell (Tarragona), perteneciente a Gabriell Vaquero.
Casas hidalgas en Castilla y Extremadura: Solares documentados en Villanueva de la Serena (Badajoz), Alcocer y Cañaveras (Guadalajara), Cuenca y diversas poblaciones andaluzas y riojanas.
Desde su solar originario de Las Encartaciones y sus casas de Aragón y Castilla: Se extendió de manera continuada por Castilla la Vieja, La Rioja, Aragón, Cataluña, Castilla la Nueva, Extremadura y Andalucía.
Pasaron ramas a Inglaterra y cruzaron el Atlántico durante la época de la Monarquía y los siglos XIX y XX, fundando linajes arraigados en Argentina, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, Estados Unidos, Filipinas, Honduras, México y Puerto Rico.
Armas
Los de las Encartaciones de Vizcaya traen las primitivas, que son: En campo de azur, una vaca de oro, andante, con las ubres llenas y mirando a la diestra.
Estas mismas armas usa la rama radicada en Manilva (Málaga), según Vicente de Cadenas.
Otras casas de este apellido aumentaron ese escudo en la siguiente forma: En campo de azur, la vaca pasante de oro, pero con el lomo sumado de una bandera de plata con el asta del mismo metal y cargada de una cruz llana de gules. Bordura de este mismo color con cuatro sotueres de plata y cuatro bezantes de oro, alternando.
Otros: En campo de plata, un árbol de sinople, acompañado de una fuente en su diestra y de una lanza en su siniestra de azur.
Los Vaquero, radicados en Valdelaguna, Burgos, y extendidos a Burgos, Vitoria y San Sebastián, según Vicente de Cadenas, usan: En oro, una casa de gules, de una sola planta.
Los Vaquero, radicados en Oviedo (Asturias), según el mismo Cronista, traen: En campo de oro, una vaca, de sable y plata, parada.


