Vicario
El apellido Vicario es un apellido de origen cargo o dignidad (vinculado a un oficio o profesión medieval). Cuenta con una antigüedad notable en España, naciendo de forma independiente en varias regiones de la península ibérica —principalmente en Castilla, La Rioja y el País Vasco— desde donde se extendió con las campañas de la Reconquista hacia Andalucía y, posteriormente, hacia América Latina.
Nació entre los siglos XII y XIV. Se aplicaba originalmente para identificar al hijo, descendiente o criado que trabajaba en la casa de un vicario, o bien como un apodo hereditario para el funcionario que ostentaba dicho cargo ("Juan, el del Vicario").
Al tratarse de un apellido oficial y de cargo, surgieron diversas casas solares totalmente independientes y sin parentesco de sangre entre sí. Las crónicas heráldicas sitúan los focos más antiguos en las montañas de Burgos, La Rioja (Navarrete) y el territorio histórico de Álava (País Vasco).
Con la expansión de los reinos cristianos hacia el sur, las distintas ramas del apellido Vicario alcanzaron la prosperidad y el estamento de la hidalguía. Miembros de este linaje comparecieron de forma regular durante los siglos XVI, XVII y XVIII ante la Sala de los Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid y ante la Real Chancillería de Granada para certificar su nobleza de sangre y limpieza de sangre.
El apellido cruzó el Atlántico muy temprano. En la historia de la independencia de México destaca una figura monumental e ilustre de este linaje: Leona Vicario (1789–1842), una de las primeras mujeres periodistas de América, heroína e intelectual de la insurgencia mexicana, nombrada "Benemérita y Dulcísima Madre de la Patria".
Armas
En campo de sinople, diez lanzas, puestas en palo, de oro.
Otros: En campo de gules, una fuente de mármol, acostada de dos leones de oro, que beben en ella, uno a cada lado.
Otros usan: En campo de plata, cinco moscas, de sable, puestas en cruz.


