Vilarroya
El apellido Vilarroya (o su variante gráfica Villarroya) es un linaje antiguo de marcado origen toponímico, con una fortísima raigambre histórica en los territorios de la antigua Corona de Aragón, de forma muy especial en Aragón (Teruel y Zaragoza) y el norte de la Comunidad Valenciana (Castellón).
El apellido procede directamente de un nombre geográfico (topónimo) muy común en el ámbito lingüístico aragonés y catalán. Se compone de la unión de dos palabras: Vila (villa, población o casa de campo señorial) y roya (del adjetivo aragonés royo/roya, que significa rojo o roja, derivado del latín rubeus). Significa literalmente "Villa roja". Este nombre solía darse en la Edad Media a aquellas poblaciones o alquerías fundadas en terrenos donde predominaban las arcillas de tonalidades rojizas o ferruginosas, o bien cuyas construcciones originales empleaban piedra o barro de ese color.
Los primeros portadores del apellido fueron caballeros o repobladores que tomaron el nombre de alguna de las localidades llamadas Villarroya o Vilarroya (como Villarroya de los Pinares en Teruel, Villarroya de la Sierra en Zaragoza, o Villarroya en La Rioja) al establecerse en otras tierras.
Las casas más antiguas se sitúan en el sur de Aragón, especialmente en la provincia de Teruel. Localidades como Villarroya de los Pinares (comarca del Maestrazgo) fueron auténticos solares de infanzones. Desde estas tierras, diversas ramas pasaron a la zona de Calatayud y Zaragoza.
En el siglo XIII, caballeros aragoneses del linaje Vilarroya acompañaron a las huestes del rey Jaime I el Conquistador. Se asentaron inicialmente en las tierras altas del norte de Castellón (las comarcas de Els Ports y el Maestrat, muy vinculadas a Teruel). El apellido figura tempranamente en los fogatges (censos) medievales de poblaciones como Morella, San Mateo y, más tarde, descendiendo hacia la Plana (Castellón de la Plana, Almassora, Vila-real) y la ciudad de Valencia.
En los archivos de la Real Audiencia de Aragón se conservan numerosos expedientes de probanza de infanzonía (nobleza aragonesa) de miembros de la familia Vilarroya/Villarroya de los siglos XVI, XVII y XVIII, que demostraban su condición de hidalgos para gozar de exenciones fiscales y ejercer cargos públicos reservados al estamento noble.
Armas

En campo de oro, un jabalí, de sable, pasante.


