Walter
El apellido Walter constituye un magnífico exponente de la inserción de la elite técnico-administrativa y diplomática de las islas británicas y el área flamenca en la Villa y Corte de Madrid durante la Edad Moderna y Contemporánea. El asentamiento de los Walter en Madrid estuvo históricamente vinculado al servicio directo de la Corona, los negocios bancarios y las legaciones internacionales.
Los Círculos de la Corte: Los Walter que se asientan en Madrid no operaban dentro de la red mercantil de cargadores que caracterizaba a los linajes de Cádiz.
Su presencia en la capital se asocia fundamentalmente a agentes de enlace entre las cortes del norte de Europa y los Consejos de la monarquía, profesionales cualificados que acudían al amparo del mecenazgo de los Austrias y, posteriormente, de los Borbones.
Los registros sitúan los principales bauticios y defunciones del linaje en los barrios vinculados al Madrid de los Austrias, el entorno del Palacio Real y las áreas de influencia de los antiguos colegios e iglesias de naciones extranjeras de la capital.
Para que un Walter de origen extranjero pudiera desempeñar un oficio público, ocupar secretarías en los Consejos Reales o acceder a las Órdenes Militares españolas, debía superar un estricto proceso de validación. Los Walter, presentaban ante el Consejo de Castilla sus árboles genealógicos autentificados por los heraldos británicos y traducidos por los intérpretes de la Corte, demostrando que su linaje procedía de "caballeros notorios de sangre" en sus regiones de origen y que se mantenían firmes en la fe católica.
Armas
Los de las Islas Británicas, según López de Haro, traen: Escudo cuartelado: 1º y 4º, en plata, una cepa arrancada y truncada, con dos racimos, uno en el lado diestro superior y otro en el siniestro inferior, alternados con dos pámpanos, todo de sable, y 2º y 3º, en sable, un águila explayada de plata.
Otros: En campo de oro, tres leopardos, de azur, puestos en faja.
Otros: En campo de oro, un árbol, de sinople.


