Yepes
El apellido Yepes (registrado históricamente también bajo las formas arcaicas Iepes o Hiepes) es un linaje de extraordinaria antigüedad, hidalguía y hondo arraigo en la historia nobiliaria de la Corona de Castilla. Sus raíces medievales se localizan con absoluta precisión en la provincia de Toledo (Castilla-La Mancha), desde donde sus caballeros se proyectaron con enorme relieve hacia las dos Castillas, Andalucía, el Reino de Murcia, la Corte de Madrid y, de manera verdaderamente trascendental, hacia el continente americano, donde se convirtió en uno de los linajes más extensos y preeminentes del patriciado criollo.
Proviene directamente del nombre de la histórica y monumental villa de Yepes, un municipio situado en la comarca de La Sagra, en el noreste de la provincia de Toledo. Los caballeros infanzones y ricoshombres que ostentaban el dominio jurisdiccional, heredades o vecindad foral en este estratégico enclave de la meseta adoptaron el topónimo como apellido familiar hereditario para denotar su procedencia legítima y su condición de hidalgos de sangre de linaje conocido.
Tras la pacificación de la cuenca del Tajo y el sur de la meseta a partir del siglo XII, caballeros de la casa de Yepes participaron activamente en las sucesivas campañas militares del mediodía peninsular. Se documentaron líneas muy principales asentadas en Andalucía (Córdoba, Jaén y Sevilla) y en el Reino de Murcia, donde desempeñaron los cargos de regidores de los concejos, alcaldes por el estado noble y capitanes de las milicias locales.
Durante la Edad Moderna, numerosas ramas de este linaje litigaron y probaron con éxito su condición de hidalgos de sangre, nobles y limpieza de sangre ante la Sala de los Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid y de la Real Chancillería de Granada. Estos expedientes eran indispensables para salvaguardar sus prerrogativas estamentales exentas al fundar nuevos mayorazgos familiares o al trasladarse a la Corte.
El linaje cuenta con exponentes de la máxima trascendencia universal, destacando de forma absoluta San Juan de la Cruz, cuyo nombre de nacimiento era Juan de Yepes Álvarez, cumbre de la mística cristiana y de la poesía en lengua castellana.
Armas

En campo de azur, un león rampante, de oro, coronado de lo mismo. Bordura cosida, de azur, con cinco escudetes de oro, cargado cada uno de una banda de gules.

Diego de Soto y Aguilar señala que el león está linguado de gules.

Juan Francisco de Hita y José Arévalo de Villafufre señalan que la bordura del anterior escudo es de sinople.

Los de Castilla, según J.-B. Rietstap, traen: En campo de azur, un león rampante de oro. Bordura de sinople, con seis escudetes de oro con una banda de gules cada uno, puestos uno en jefe, dos en los flancos y uno en punta.

Otros: En campo de azur, un león de oro. Bordura cosida de sinople, cargada de ocho escudetes de oro con una banda de gules cada una.

Otros: En campo de sinople, una faja, de gules, acompañada de dos veneras, de oro.

Otros: En campo de plata, un castillo, de su color, almenado y mazonado de sable.

Otros: De gules, sembrado de cruces, de plata.


