Yeres
El apellido Yeres originario de la propia localidad berciana de Yeres (municipio de Puente de Domingo Flórez, León) constituye un linaje toponímico puro de gran antigüedad, hidalguía y profunda raíz en el occidente del Reino de León.
Al tratarse de una estirpe ligada de manera directa y exclusiva a este solar geográfico del suroeste berciano —en la frontera natural entre las comarcas de El Bierzo, La Cabrera y la gallega de Valdeorras—, es un linaje dotado de una extraordinaria identidad onomástica y una distribución demográfica muy selecta.
El apellido nació cuando los caballeros infanzones y repobladores medievales asentados en el paraje de Yeres adoptaron el nombre de este núcleo de población como apellido familiar hereditario. Esto se hacía para certificar ante la Corona la legitimidad de su origen, la posesión de sus bienes heredados y su condición de "hombres principales" de la montaña leonesa.
En el occidente de León, la condición de hidalgo de sangre estaba unida indisolublemente a la defensa militar de los valles y a la participación en la gobernanza local. Los portadores del apellido Yeres figuraron secularmente en los padrones de nobleza locales, ejerciendo los cargos de alcaldes por el estado noble, regidores de los concejos y procuradores síndicos. Su estatus les otorgaba la exención absoluta del pago de pechos (tributos del estado llano).
Al pertenecer al norte del Tajo, todos los expedientes de hidalguía, limpieza de sangre y probanzas de nobleza de las líneas leonesas de este apellido se litigaron y custodiaron ante la Sala de los Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid. Estos pleitos se iniciaban formalmente cuando un miembro de la familia se trasladaba a Extremadura, Andalucía o a la Corte de Madrid para asegurar que sus prerrogativas fiscales y estamentales quedaran intactas.
Armas

En campo de oro, una banda de sinople, atravesada por una espada de sable.


