Yerobi
El apellido Yerobi (registrado históricamente también bajo las grafías arcaicas Ierobi, Hierobi o adaptado a la ortografía contemporánea del euskera como Erobi) es un linaje noble de origen toponímico de gran antigüedad, hidalguía y hondo arraigo en la historia nobiliaria del País Vasco y el Reino de Navarra. Sus raíces medievales se localizan con absoluta precisión en la provincia de Guipúzcoa, desde donde sus caballeros e infanzones se proyectaron hacia las dos Castillas, la Corte de Madrid y, con un relieve verdaderamente histórico y preeminente, hacia el continente americano (especialmente Ecuador).
Proviene directamente del nombre del antiguo caserío y palacio solariego medieval de Yerobi (actualmente conocido como Yerobi-Haundi y Yerobi-Chiqui), situado en el término municipal de Oiartzun (Oyarzun), en la provincia de Guipúzcoa (País Vasco). Los caballeros infanzones que ostentaban el dominio jurisdiccional y la vecindad foral en este solar adoptaron el topónimo por apellido regular para denotar la legitimidad, posesión de bienes raíces y el rancio abolengo de su estirpe.
Al igual que los legítimos descendientes de las casas solares de Guipúzcoa, los miembros de la casa de Yerobi gozaban de la condición legal de hidalgos de sangre originarios y universales (hidalguía universal foral). Esto les otorgaba, por el mero hecho de probar su legítima filiación con el solar limpio de sangre, el acceso inmediato a los cargos de la gobernanza local y la exención absoluta del pago de pechos o tributos comunes.
Durante los siglos XVI, XVII y XVIII, numerosas ramas de la casa de Yerobi litigaron y probaron con éxito su condición de hidalgos ante las Juntas Generales de Guipúzcoa y la Sala de los Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid, custodiando sus prerrogativas al trasladarse fuera de su solar de origen.
El apellido cobró una relevancia histórica colosal en América Latina, asentándose desde la época virreinal una rama principalísima en el territorio de la Real Audiencia de Quito (actual Ecuador). En el siglo XIX, este linaje dio a la historia ecuatoriana figuras de la máxima trascendencia nacional, destacando de forma absoluta el general José María Yerobi (prócer de la República) y S.I. Mons. José María Yerobi Pintado, sabio arzobispo de Quito, cuyo proceso de beatificación fue introducido en Roma. Asimismo, destaca el gran estadista y diplomático Clemente Yerobi Indaburu, quien ejerció la Presidencia de la República de Ecuador en 1966.
Armas

Los de Vera de Bidasoa y Oyarzun, y los radicados en Rentería, usan: En campo de azur, tres contrabandas, de oro.

Otros: En campo de azur, tres bandas de oro.

Otros: En campo de plata, cinco águilas, de sable, puestas en aspa.

Otros: En campo de sinople, cinco castillos, de azur, puestos en cruz.

La casa de la villa de Vera de Bidasoa: "Dos arpones y dos jabalinas", según ejecutoria de 1713.

Los apellidados Yerovi usan: En campo de sinople, un lebrel de plata, atado a un palo, de oro.


